48 niños. 32 mujeres. 7 hombres. 87 muertos de sed en el desierto camino de Argelia. Por supuesto migrantes. Por supuesto negros. Por supuesto pobres. La miseria andando.
El sistema de satélites de vigilancia militar y civil norteamericano, soviético y en parte de la UE puede detectar a los terroristas del desierto yemení y enviarles un dron para que acabe con ellos. El Centro Nacional de Inteligencia español tiene en Canarias un sistema de escucha hacia Africa que después envía a Estados Unidos. Lo va a contar su director, un general demócrata ¡faltaba más¡, en el Congreso dentro de unos días. Pero no han podido fijarse en 48 niños, 32 mujeres y 7 hombres que caminaban por el desierto que ellos espían camino de Argelia y que se morían de sed e inanición. No hay drones de protección civil. Solo hay drones para producir daños colaterales. 87 daños colaterales.