El obispo despilfarrador se marcha. Al menos, de momento. Después de su encuentro con Francisco, la Santa Sede ha decidido apartar temporalmente de la diócesis de Limburgo a Franz-Peter Tebartz-van Elst, que «no puede ejercitar su ministerio episcopal». Así lo refleja el boletín vaticano, que refleja cómo «el Santo Padre ha estado continuamente informado» sobre la situación. El Papa ha nombrado vicario general de la diócesis al deán de Wiesbaden (en el estado de Hesse), Wolfang Rösch, que administrará la diócesis durante la ausencia del obispo.