•DOMINGO XVII. T.O.-C- JULIO 28 de 2013
* Con toda la razón el Evangelio de Lucas ha sido llamado “el evangelio de la oración”, por la importancia que da en la historia de Jesús y la necesidad para los creyentes. Aunque todos los evangelistas inciden en la oración de Jesús, es Lucas quien más la resalta, insistiendo que rezó y con más fuerza en los momentos centrales de su vida:
Podemos leerlos:
( Lc. 3,21; 6,1; 9,18; 9,8s; ,14-31; 2,40-46; 23,34; 23,46 y 18,2-8; 18,9-14.)
* Lucas también presenta a Jesús como Maestro de oración; precisamente así aparece al comienzo del evangelio de hoy. Los discípulos se lo piden porque le ven orar; y porque han oído que Juan enseñaba a sus discípulos.: Jesús les enseña; pero no una oración para recitar de memoria, sino una serie de asuntos de Dios, que debemos tener en cuenta cuando oramos. Como si les dijera: cuando oréis tratad a dios como Padre, con confianza y tratad de esto, de esto…
* Dialogad con Él. Y dialogar, aun en la relación humana, implica “escuchar”. En este diálogo con Dios, escucharle es mucho más importante que hablar. Jesús, insiste en la necesidad de la oración con la parábola del amigo inoportuno. Jesús invita a orar de manera “incansable”.
* ¡Padre nuestro!, esta oración es el mejor resumen de lo que significa ser cristiano. Y vivir como tal en acción y contemplación. Jesús nos enseña a orar, a encontrarnos con Él, con el Padre, allí donde están, en el corazón de todo ser humano. Esto significa que, cuando nos enseña a tratarle, nos enseña a hacerlo en plural. Por eso, nosotros también le de decimos:
“JESÚS DE NAZARET», ¡ENSÉÑANOS A ORAR!
*(Podemos hacer silencio…rezar despacio, muy despacio el PADRE NUESTRO y “escuchar” lo que siento me dice en mi interior)
*SEGUIMOS ORANDO
* Jesús De Nazaret: Enséñanos a orar” te decimos también nosotr@s. Y sentimos que de nuevo, nos proclamas el PADRE NUESTRO, porque es la síntesis y resumen de tu Mensaje, y expresa la actitud que debe llenar nuestra vida.
Perdónanos. La aprendimos de pequeños, la recitamos ¡tantas veces! Que la hemos hecho rutinaria y a veces sin sentido, y nos falta vivirla.
Si la profundizamos, vemos que es como un programa de vida que nos compromete:
* A dirigirnos al Padre con confianza y valorar su nombre.
* Construir el Reino.
* Trabajar por el pan nuestro y de los otros, de cada día y el pan espiritual.
* Perdonar para ser perdonad@s, rechazar las tentaciones que nos desvían de tu camino. Y vencer el mal por el bien.
* Jesús de Nazaret, nuestro Amigo y Hermano, te damos gracias porque nos has dado a conocer al Padre. Te pedimos especialmente, por las personas que tienen miedo de acercarse a Dios o de ser creyentes porque no han comprendido aun, o no se lo hemos mostrado con nuestro vivir, cómo el Padre las ama y desea su bien. Que no dejemos de buscar la paz, la verdad y el bien para tod@s. AMÉN. ZURIÑE