R. D. del CONGO. Mensaje de la Conferencia Episcopal.

A principios de diciembre el Comité permanente de la Conferencia Episcopal Nacional del Congo (CENCO) publicó un mensaje sobre la situación del país ante el empeoramiento de la situación en la región del este. Constatan cómo sigue el proyecto de balcanización, la explotación ilegal de los recursos naturales, la proliferación de milicias y de grupos armados. La situación no ha hecho más que empeorar, la guerra ha producido enormes daños (degradación de los derechos humanos, asesinatos, violaciones secuestros, reclutamiento de menores, destrucción y saqueo, desplazamientos masivos y forzados de poblaciones). La caída de la ciudad de Goma ha hundido a todos los congoleños en una profunda consternación.

“Una parte de nuestro territorio escapa al control de nuestro gobierno y es de hecho administrado por el M23, que a su vez es apoyado por países extranjeros, en concreto Ruanda y Uganda. El informe de la ONU no ha hecho más que confirmarlo. Por otra parte, observamos en la población frustraciones debidas a un modo de gobernar que no responde a las expectativas de la gente. Nuestras pertenencias étnicas son conscientemente explotadas por algunos por razones políticas. Algunos “acuerdos de paz” firmados con grupos armados comprometen la soberanía e integridad de la RD Congo… y más inadmisible es que todo ello es obra de compatriotas que están al servicio de intereses extranjeros, quebrando la cohesión nacional. Desaprobamos también el recurso a las armas como vía de solución de los problemas. Los responsables del M23 y sus padrinos deberán asumir las consecuencias; sus actos criminales no permanecerán impunes”.

Hacen un llamamiento a la fidelidad a la unidad nacional y la salvaguarda de la integridad territorial. La diversidad de nuestras etnias es una riqueza. Invitan a estar vigilantes para que nadie instrumentalice las etnias. Recuerdan a toda la clase política que la nación está en peligro y no es hora de perder el tiempo en querellas e intereses inútiles: “Resulta deplorable que algunos sean cómplices de la desintegración de la unidad nacional. Los ideales de los pioneros de la independencia deben ser respetados y promovidos por todos; esos ideales constituyen nuestro orgullo y base de nuestra unidad, por lo que deben seguir estando en el horizonte hacia el que deben converger todos nuestros esfuerzos. Es el momento de formar un frente común ante el peligro de desmenuzamiento y servidumbre de nuestro país”.

Hacen un llamamiento a la solidaridad para que se aporte la ayuda humanitaria a miles de congoleños y congoleñas sufrientes en el Kivu Norte, y animando a todos para que las dificultades no les hundan en la desesperación y en la resignación. Y concluyen diciendo: “En virtud de nuestra misión profética, hemos emprendido diversos contactos con nuestros gobernantes, con la clase política, con algunas representaciones diplomáticas, con la Misión de las Naciones Unidas y con otras organizaciones internacionales con vistas a lograr una paz verdadera en nuestro país”.