Cientos de personas asistieron a la misa en memoria de los fallecidos en la matanza del colegio Sandy Hook, en Newtown, Connecticut. La convocatoria de los vecinos de este pequeño pueblo fue tal que decenas de personas quedaron fuera de la iglesia católica Santa Rosa de Lima. Los obispos USA se solidarizan con las víctimas y denuncian «la cultura de la violencia que infecta el país».