• A D V I E N T O
• De nuevo comenzamos el ADVIENTO, tiempo de evaluar, de hacer el balance de nuestras vidas y con nueva ilusión reemprender de nuevo el camino de conversión.
Tod@s sabemos que adviento significa “venida”, pero tenemos que recordar que el adviento nos ayuda a revivir tres venidas, muy distintas entre sí. En la primera venida recordamos el nacimiento de Jesús de Nazaret y no nos podemos quedar aquí, hay que caminar.
La siguiente venida, es la venida de la presencia de Dios, reconocida ahora entre nosotr@s en la Escritura, en la Eucaristía y en la comunidad. Así se hace presente Jesús en nuestras vidas, eternamente con nosotros. El Dios-con-nosotr@s.
• La última venida a la que apunta el adviento es la “segunda venida”, la parusía… Jesús prometió, y el cristiano cree, que el Hijo regresará en gloria al final de los tiempos.
• Esta es la venida que esperamos. Entonces el reino de Dios, por el que nos afanamos con todas nuestras fuerzas, llegará en plenitud.
• DOMINGO I DE ADVIENTO. – C –
(Diciembre 2 de 2012)
• Todo el adviento está marcado por la llamada a ver y descubrir. A ver los detalles y los brotes de la vida y esto depende de las actitudes de cada un@. Ya que corremos el riesgo de vivir embotad@s y adormecid@s por mil intereses inmediatos incapaces de despertarnos al sentido más profundo de la vida.
• La 1ª parte del Evangelio de hoy, con su lectura apocalíptica, nos sugiere una situación difícil, etapas duras, como la que estamos viviendo en el presente, pero el evangelista nos invita a vivir con esperanza, con optimismo; Jesús nos ha redimido. “Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.”
• Nosotr@s, comunidad cristiana, no podemos contagiarnos del pesimismo ambiental: las dificultades, la crisis, el desaliento… no deben hacernos desfallecer, desilusionar. ¡No!. La llamada del Evangelio es de Esperanza, ilusión, de empuje a hacer todo lo que esté en nuestras manos para superar esta situación. Es tiempo de construir una realidad diferente, un mundo mejor, para tod@s. Un Reino de Dios.
• Sacudíos del sueño, la rutina. Es una llamada a vivir los signos de los tiempos y a la propia realidad personal. No basta con mirar al mundo, que si hay que hacerlo, pero hay que mirar también nuestro corazón. Preguntémonos en que tenemos que cambiar; cómo pasar de las esperas pasivas a la esperanza activa; cómo enraizarnos en la persona de Jesús para volver a nacer del Espíritu.
• O R A C I Ó N
• Jesús de Nazaret despierto y atento a la vida:
Iniciamos la preparación de la Navidad.
Para nosotr@s creyentes en ti, eres como una luz que esclarece nuestra esperanza.
Que alumbra y calienta nuestra actividad: vivir amando gratuitamente a tod@s.
Tus comunidades dedicamos cuatro semanas para recordar tu nacimiento. Es tu Espíritu que siempre nos anima a celebrar tu venida.
Hoy, primer domingo de adviento, queremos tomar conciencia del “momento en que vivimos”. De la situación del ser humano en nuestro mundo. Ilumina nuestra inteligencia para conocernos de verdad. Enciende nuestro corazón para sentir como tú las dolencias de nuestro mundo; dinamiza nuestra voluntad para despertarnos, levantarnos y trabajar para conseguir metas humanizadotas. ¡VEN, SEÑOR JESÚS! Te necesitamos. AMÉN.
*SEGUIMOS ORANDO EN ESTE PRIMER
DOMINGO DE ADVIENTO
* Jesús de Nazaret:
Empezamos hoy un nuevo año litúrgico:
Celebración de “tu venida con nosotr@s”. Tú, Hijo de Dios, encarnado, hecho hombre, viviendo la verdad de la vida; realizando y proponiendo un modo de vida verdaderamente humano; disfrutando y sufriendo nuestras limitaciones.
• A nuestro mundo sigue llegando tu Buena Noticia, manifestando tu Amor, respetuoso y libre, a toda persona.
• “Poneos en pie y levantad la cabeza”, nos dices constantemente, sed libres, y ayudar a levantarse al humillado y herido. No tengáis miedo, trabajad vuestros talentos.
• “Estad despiertos”. Para ver la realidad de la vida, comprenderla y actuar…
Esto es lo que deseamos: liberarnos de nuestras esclavitudes, mirar la vida conscientemente y sentir internamente tu presencia amorosa, comprensiva, esperanzadora.
Ayúdanos a vivir en la Esperanza y saberla contagiar. AMÉN.
Z U R I Ñ E