CARTAS AL DIRECTOR
JAVIER PAGOLA LORENTE
DIARIO DE NOTICIAS
Pamplona, 17 de agosto de 2011
Hace 70 años, durante su primer exilio en México, José Bergamín, republicano y reconocido intelectual católico, escribió un libro “El pensamiento perdido” que, todavía hoy, sigue arrojando luz y ofreciendo pautas éticas. Su tesis central es que la inserción de las estructuras clericales en el seno del Estado, supone el alejamiento de la Iglesia de las bases del cristianismo.
Espigo en el libro de Bergamín algunas citas:
“Hay sacerdotes desordenados que empequeñecen a la Iglesia con la apariencia de su grandeza personal mundana, con el desvío de su rumbo, con su clericalismo”
“La ley del amor, el orden de la caridad son los únicos a los que la Iglesia pertenece”
Cita a Bossuet en uno de sus sermones sobre “La dignidad de los pobres en la Iglesia” (1695) donde se lee. “En el mundo, los pobres están sometidos a los ricos y no parece sino que hubiesen nacido para servirles. En cambio, en la Iglesia de Jesucristo las gracias y las bendiciones son para los pobres, y los ricos no obtendrán ninguna, sino por medio de los pobres”.
Toma Bergamín del libro de E. de Wilson “Por un orden católico” (1935) estas frases: “Sorprenderé a muchos diciendo que entre el laicismo y el clericalismo, nuestro peor enemigo no es el laicismo… De todos los anticlericalismos que conozco, el de mis amigos sacerdotes y religiosos es el más sólido, y con mucho, el más inteligente”.
Y recuerda a Don Quijote cuando se dirige a Sancho y le dice: “En los nidos de antaño no hay pájaros hogaño”, advirtiéndole que hay que vivir en el tiempo actual y no en otro pasado “para que las promesas de esperanza no se desvanezcan” .
Bergamín escribía, hace 70 años, que “Los obispos convirtieron su apostolado en propaganda” Se refería a la guerra y la inmediata postguerra civil. Claro que los tiempos han cambiado, pero resuena, para mí y para quien quiera oirla, su voz profética de entonces, pidiendo que “la conciencia cristiana se plantee la frontera de respetabilidad y autoridad de las jerarquías eclesiásticas”
Javier Pagola Lorente
Pamplona, 17 de agosto de 2011