DOMINGO XXVIII. T.O. –B- OCTUBRE 14
* “ALGO NOS FALTA”.
“LA LÓGICA DEL REINO”
* La riqueza es un obstáculo muchas veces para seguir a Jesús y entrar en el Reino de Dios, no porque sea mala, o porque Dios no la quiera, o porque la pobreza es lo evangélico, sino, porque muchas veces impide nuestro vivir; tener mucho puede ser un problema, pues fácilmente cierra el paso a una vida más humana y evangélica. Como le pasa al joven que narra el Evangelio.
* Aunque nos cueste entenderlo, la lógica del Reino no es la de acaparar y poseer, sino la del compartir. (Es fácil reflexionarlo y escribirlo, pero difícil vivirlo). El Reino, la Vida, no es conquista humana sino don gratuito de Dios. Mientras no sepamos cambiar la lógica del mérito por la de la gratuidad, nuestro deseo de poseer por el compartir, nuestros miedos por la confianza en Dios, será difícil que comprendamos este Evangelio.
* El joven “corre” nos dice el Evangelio. En la vida, a veces, descubrimos proyectos, llamadas, realidades que nos ilusionan y desinstalan, que nos impulsan a salir de los caminos rutinarios, que infunden aires nuevos a nuestras vidas. Esto le ocurrió a esta persona del relato.Por eso se acercó “corriendo”. Pero… “frunció el ceño”, y se marchó….
* Yo creo que Jesús miró al rico con simpatía simplemente, porque tuvo la ingenuidad de preguntarle “¿Qué me falta”? Y Jesús le ofreció asomarse al mundo de la libertad y de la com-pasión. Un mundo en el que se aprende a disfrutar con muy poco y en el que, sobre todo se disfruta verdaderamente consiguiendo que otros sufran menos y puedan disfrutar al menos, un poco.
* Jesús invita a renunciar a un programa de vida basado en “el tener y en el cumplir” y nos invita a la aceptación de su persona basada en el “ser y el seguir”.
* Jesús es el modelo, fuerza y perfección suma para quien desea seguir sus huellas.
* O R A C I Ó N
* Jesús de Nazaret, ayúdanos a descubrir lo que nos falta, que no nos demos La media vuelta ante tus llamadas. Que nos dejemos llenar por Ti. Que en la oración, sepamos descubrir lo que somos fijándonos en Ti
Sabemos que nuestra vida está siempre en tus manos.
Sabemos que nuestra vida no depende de los bienes.
Pero… también tú sabes, Señor, que nuestra historia está sembrada de mucha miseria y hambre; la solidaridad a veces es muy escasa.
Por eso, jesús de Nazaret, tenemos miedo… nos cuesta confiar en tu Palabra.
Ayúdanos, Jesús, a confiar en Ti. A que nuestra vida sea austera y sencilla, que trabajemos por suprimir la miseria, que seamos capaces de compartir.
Haznos comprender, Jesús del Reino:
Que la confianza debe estar en tu Espíritu que está con nosotr@s.
Con él podemos trabajar y vivir el Reino de la fraternidad, la igualdad, la justicia, el amor, la paz, la libertad. AMÉN
Z U R I Ñ E