*ORAR CON EL EVANGELIO:(Mc.9,38-43.45.47-48)

* DOMINGO XXVI. T.O. –B- Setiembre 30

* En el Evangelio de este Domingo aparece el tema, de quienes son “de los nuestros” y quienes no. Sigue siendo muy actual. El mensaje de Jesús, “El que no está contra nosotr@s está a favor nuestro”, lo hemos leído y aplicado, con mucha frecuencia, al revés: “el que no está con nosotr@s está contra nosotr@s”. Pero Jesús pide a sus discípulos y a sus seguidores, los de antes y los de ahora, una visión mucho más abierta, más conciliadora, “buscando más lo que nos une que lo que nos separa.”
* Nos pide, tener un corazón grande para con tod@s, sabiendo que Dios tiene muchos caminos, valorando cualquier granito de buena voluntad y más, cuando de la vida se trata.
Tenemos que ser capaces de percibir el Reino fuera de la Iglesia, Somos muy propens@s a crear partido aún dentro de ella.
De eso nos habla la Palabra de Dios hoy. Incluso muchas veces la Palabra de Dios la hemos utilizado para ponernos por encima de l@s demás, siendo así un antitestimonio de la Verdad..
Nuestra oración, después de esta pequeña reflexión, es ya conocida, pero nos puede ayudar a no dejar de lado a l@s otr@s por no ser de los nuestros, por tenerlos por “troncos secos” incapaces de brotar.

* O R A C I Ó N

* EL LEÑADOR Y EL SEMBRADOR
• De un leño seco hizo leña, como siempre un leñador, sólo era un tronco inservible, perdido en aquel rincón.
No importaba si fue el viento el que un día lo arrancó; si se desgajó de un árbol, si el torrente lo arrastró.
Era un tronco seco que el fuego terminó.
Junto al camino otro leño se tropezó un sembrador. Parece que está seco, pero el buen hombre pensó. “Quizá la savia escondida corra aún por su corazón, tal vez haya una semilla germinando en su interior”.
Y empezó a regar la tierra, y en lo imposible esperó, hasta que un día una planta del tronco seco brotó.
Cuando pases por las calles no vayas de leñador.
Ten la mirada profunda y el paso del sembrador, que toma el pulso a la vida y la alienta con tesón.
Que en las noches de invierno no duda que saldrá el sol, que cree que algo renace, si algo muere por amor, que siempre espera en lo bueno que hay en cada corazón. “aunque no sea de los nuestros” como Jesús de Nazaret nos enseñó.
No es fácil ir por el mundo haciendo de sembrador. Está la tierra en sequía y es muy dura la labor. Pero Dios sigue apostando por la vida que creó, y el hará que brote un día del tronco seco una flor.
Jesús de Nazaret, haz de nosotr@S en este curso que comenzamos a renovar nuestros grupos, comunidades y otras actividades, buen@s sembradores, sin rechazar al otro, como “leño seco”, porque quizá con nuestro humilde aliento, un día de su flor. AMÉN
Z U R I Ñ E