*DOMINGO XXII T.O. –B- SEPTIEMBRE 2.
* Haciendo oración para luego escribir esta sencilla reflexión sobre el Evangelio Del domingo, me vienen a la mente unos interrogantes de Juan F. Herrero que nos decían: Cuidamos lo externo. ¿Cuidamos de la misma manera la vida interior, la limpieza del corazón?
“Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos/as verán a Dios”.
¿Valoramos a las personas por lo que son o por la apariencia externa que ofrecen?
* Las gentes del tiempo de Jesús tenían gran preocupación por el problema de la pureza, con sus leyes y sus normas… Atacan a Jesús porque los discípulos comen sin lavarse las manos… También comieron multitud sin lavarse cuando la multiplicación de panes y peces…
* Pero Jesús aclara, lo que vuelve impuro es lo que sale desde el corazón para envenenar las relaciones humanas: Robos, homicidios, envidias, soberbia, avaricias, libertinaje, fraudes, injusticias. Etc. Y Jesús por medio del gesto o de la convivencia ayuda a las personas a ser “puras”, purifica a leprosos, (Mc. 1, 40-44). Arroja a los espíritus inmundos (Mc. 1,26-29). Por medio de la convivencia con Jesús los discípulos se ven animados/as a imitar a Jesús que, sin miedo de contaminarse come con las personas consideradas impuras. (Mc. 2,15-17).
La gente vivía bajo el miedo, temeroso de todo y de todos.
* Con la venida de Jesús, todo cambia. No era necesario guardar tantas leyes para sentirse cómodo delante de Dios. ¡Fue una verdadera liberación!. ¡Ah!, pero esto a Jesús le estaba costando la muerte…
La Buena Noticia anunciada por Jesús, restituye las ganas de vivir, la alegría de ser hijos/as de Dios, sin miedo a ser felices.
* O R A C I Ó N
• Jesús De Nazaret, te damos gracias por tu Palabra que nos hace ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros/as como María, tu Madre, podamos no sólo escuchar, sino también poner en práctica la Palabra.
• Ayúdanos a no poner excusas por elegir una vida cristiana y evangélica.
Que no pongamos dificultades para vivir haciendo el bien, sin dejar de pensar que lo que santifica no es tanto lo que hacemos, sino con el espíritu con que lo hacemos, con la buena intención y el amor que ponemos en hacer las cosas, sin preocuparnos si son sencillas y humildes, porque justamente las cosas simples tienen un valor admirable si se hacen con amor.
• Jesús de Nazaret, ayúdanos a que como cristianos/as no temamos las responsabilidades que nos pida la sociedad. Que actuemos de acuerdo con la ley del amor y trabajemos por hacer más humana esta sociedad en la que vivimos y hagamos más llevaderos estos tiempos de crisis en que vivimos.
• Que nuestra vida sea oración. Que trabajemos y actuemos de manera que nuestra vida sea una liturgia de amor a Ti Jesús de Nazaret y a las personas. AMÉN
• Z U R I Ñ E