REFLEXIÓN y liberación
A un año de la elección del Papa León XIV -de profunda espiritualidad y sólida formación agustiniana- ha impactado al mundo con su sencillez, credibilidad, mensaje de paz, cercanía al mundo de los pobres y de los jóvenes.
En doce meses de magisterio pontificio el Papa León sigue gozando de gran popularidad, sea en Chicago -su ciudad natal-, Chiclayo donde se forjó como Misionero de pueblo empobrecido, África o Latinoamérica. Líderes políticos y religiosos de todo el mundo ya se han reunido con él y no pocas organizaciones sociales, humanitarias, científicas y culturales de todo tipo esperan su turno para peregrinar a Roma y tener la grata de experiencia de conocerle y estar con este Papa Misionero -artesano de la paz- que sorprende al mundo.
Recordemos que el día de su elección, desde la de la Plaza de S. Pedro, estas fueron las primeras palabras del nuevo Papa: ‘¡La paz sea con todos vosotros!’. Este profético mensaje lleno de Evangelio se ha repetido a lo largo del último año. Y en la actualidad se escucha insistentemente debido a la prolongada guerra contra Irán que Estados Unidos e Israel iniciaron unilateralmente el 28 de febrero. En este escenario geopolítico complejo, un hermano Agustino que le conoce bien en su misión anterior en Perú, nos dice; ‘no se equivoquen con Prevost; como obispo, promovió a los laicos y empoderó a las mujeres. Tiene una praxis dialogante, no inicia conflictos pero tampoco los rehúye, los enfrenta con autoridad y sólidos argumentos’.
Desde un primer momento el Papa León ha demostrado un estilo y praxis de liderazgo que se basa en saber escuchar con respeto y acoger a todos como lo señaló en el vuelo de regreso a Roma tras su largo viaje a África. También busca con paciencia la máxima colaboración posible en la gobernanza de una Iglesia católica diversa, dinámica y en pleno proceso de cambios que espera una feligresía de 1.400 millones de personas esparcidas por todo el mundo… Leer más (Jaime Escobar Martínez / Director de revista ‘Reflexión y Liberación’)