EL SALTO
Las personas en situación de calle son las más vulnerables frente al descenso de los termómetros, pero tener techo no siempre garantiza poder evitarlo. Unos 8 millones de personas sufren pobreza energética mientras el bono social que busca paliarla solo alcanza a 1,7 millones de beneficiarios.
La semana pasada se reportaron en medios cuatro muertes de personas en situación de calle. La tormenta perfecta causada por la conjunción de la borrasca Francis y la falta de recursos asistenciales provocó las muertes de Eusebio en Barcelona, Manuel López García en Cádiz y dos hombres sin identificar: un vecino de Badalona y otro habitante de la capital gaditana. Además de los decesos que han trascendido a los medios, la semana del 5 al 11 de enero fallecieron 384 personas por frío, según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo, la misma herramienta que calcula las muertes por calor en verano). La herramienta del Instituto de Salud Carlos III atribuye a las bajas temperaturas 879 muertes desde el 1 de diciembre de 2025 y 10.718 decesos en los últimos cinco inviernos, sin contar la estación en curso.
Gema Castilla (Hogar Sí): “Las muertes reportadas son solo la punta del iceberg porque no existe un sistema 100% fiable que monitorice el sinhogarismo”
Para Gema Castilla, directora de comunicación de la ONG Hogar Sí, la diferencia abismal entre las muertes por frío reportadas y las estimadas está relacionada con la invisibilización de las personas sin hogar, la capa de población más vulnerable cuando los termómetros caen. “Las muertes reportadas son solo la punta del iceberg porque no existe un sistema 100% fiable que monitorice el sinhogarismo y por tanto no tenemos estadísticas fiables de mortalidad”, explica la dircom, que apremia a mejorar los mecanismos de medición sobre el sinhogarismo, pero, “sobre todo”, dar respuesta “con soluciones de vivienda digna”. “Este problema tiene solución si hay voluntad social y política”, concluye Castilla… Leer más (Deva Mar Escobedo)