En vacaciones y reciente aún el periodo de la declaración de la renta, raro será que no tengas un cuñado o un vecino, gente que sabe de todo, que te dirán que “vivimos en un infierno fiscal”. Tú no eres experto, claro, y te hartas de decir que no sabes de economía. Pero se acabó. Este año damos algunas pistas para que, en vez de desanimarnos, tengamos la oportunidad de hablar de justicia fiscal.
¿Pagamos mucho o poco? En términos globales no pagamos mucho en relación con otros países. Al contrario. El análisis de los últimos 25 años muestra que hay seis puntos porcentuales de diferencia promedio en presión fiscal con respecto a la Eurozona. Si España hubiese recaudado durante este período el 40,5% del PIB como la media de la Eurozona, se habrían obtenido 1,6 billones de euros adicionales, un 18% más. En definitiva, es evidente que en nuestro país se recauda muy por debajo de lo que se debería y esta situación es crónica. Por cierto, esa cifra coincide casi exactamente con la deuda pública que tiene nuestro país, por lo que, de haber tributado como la media de los países con los que compartimos moneda, o no tendríamos deuda o podríamos haber destinado en promedio un 18% más de recursos cada año a políticas públicas.
Los términos macro puede que nos den una idea equivocada porque demasiada gente piensa que contribuye más de lo que recibe a cambio en forma de servicios públicos. Según encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre opinión pública y política fiscal, el 60% de los españoles cree que paga más en impuestos y cotizaciones de lo que luego recibe por parte del Estado. Un 29,9% considera que recibe «más o menos lo que paga» y solo un 9,1% dice que recibe más. En resumen: un 77,4% de los encuestados cree que no hay justicia en el cobro de los impuestos… Leer más (Carlos Sánchez Mato, profesor de Economía Aplicada Universidad Complutense de Madrid)
