«Hay que deportar a más de ocho millones de inmigrantes, aunque muchos hayan nacido aquí, vivan aquí o tengan hijos españoles para sustituir a la población autóctona.» (Vox)
Ante las palabras infames y profundamente deshumanizadoras que Vox ha vertido contra los inmigrantes —incluyendo la amenaza de expulsar a más de 8 millones de personas que viven, trabajan, estudian y han nacido en España—, los ciudadanos y ciudadanas de este país no podemos ni debemos permanecer en silencio.
Decir que los inmigrantes vienen a vivir de ayudas, que colapsan servicios, que amenazan nuestra identidad o seguridad, no solo es falso: es indecente.
La realidad —observable y medible— desmiente esta narrativa tóxica: los inmigrantes trabajan en condiciones más duras, más precarias, y en sectores donde la población autóctona ya no quiere o puede trabajar: en el campo, en la hostelería, en el cuidado de mayores, en el transporte, en la limpieza, en la sanidad. Sostienen nuestro sistema público con su esfuerzo y con sus cotizaciones.
Además, son ellos quienes están manteniendo viva la natalidad en un país envejecido y estancado demográficamente. Son padres y madres que trabajan y crían, que aportan a nuestras aulas, a nuestros barrios, a nuestro porvenir. Y aún con todo esto, siguen siendo blanco de mentiras y odio… Leer más (Redes Cristianas)
