Francisco. El papa de las periferias. El papa León. Una esperanza

FUNDACIÓN espacio Público

El fallecimiento -el pasado 21 de abril- de Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, nos abre la posibilidad de acercarnos a esas dos vertientes: el espiritual y lo terrenal.
Francisco ha encarnado, como pocos en la Iglesia y en el mundo, la tensión entre profecía y estructura, entre compasión y norma, entre lo que somos que es y lo que soñamos.
El primer Papa latinoamericano, el primer jesuita, el primer Francisco: un hombre de silencios elocuentes y gestos proféticos, que ha intentado, no sin resistencias, devolver al Evangelio su fuerza originaria de buena noticia para los y las empobrecidas, lxs excluidxs y lxs heridxs de la historia.
Una espiritualidad con rostro humano
Francisco no es un teólogo sistemático, sino un pastor. Su magisterio nace de la calle, de los barrios populares de Buenos Aires, donde aprendió que el dolor de una madre sola o la angustia de un inmigrante no caben en tratados, pero sí en abrazos y en presencia. Su espiritualidad, tejida con hilos ignacianos y acentos populares, nos recuerda que Dios habita en la historia concreta, en la carne sufriente, en los ojos de los y las descartadas. Sus gestos de cercanía huyendo de los oropeles han pretendido humanizar una figura papal muchas veces encorsetada por la institucionalidad… Leer más (Pepa Torres, Pepe Mejía y Evaristo Villar)