REFLEXIÓN y liberación
‘Los objetivos expansionistas de Trump en el Canal de Panamá y Groenlandia’, tituló el Osservatore Romano. En el Vaticano siguen con atención el inicio del nuevo gobierno de Trump, porque no se trata de una simple alternancia de gobierno en Estados Unidos, sino del comienzo de un nuevo tiempo lleno de incógnitas.
En 2020, en la reunión de los obispos del Mediterráneo en Bari, el Papa Francisco advirtió del peligro de una ola populista extremista, muy similar en el fondo (no en las formas externas) a lo que había ocurrido en los años 1930: la propagación del odio y el resentimiento con la búsqueda de chivos expiatorios (ayer los judíos, hoy los inmigrantes) que culmina con la confianza de las masas en un Líder. A través del proceso electoral, eso sí, había subrayado el pontífice también en otras ocasiones.
Luego, en Europa, entre 2022 y 2024, llegó la ola del populismo radical de derecha. Antimigrantes, antimusulmanes, en algunos países con simpatías neonazis o raíces neofascistas. Geert Wilders en Holanda, Marine Le Pen en Francia, Giorgia Meloni en Italia, el Partido de la Libertad (extrema derecha) en Austria, AfD en Alemania, el salto de Nigel Farage en las encuestas en Gran Bretaña y Javier Milei en Argentina.
Trump no es un caso aislado, es parte de una agitación histórica que involucra a las democracias occidentales. En el Vaticano no olvidan el intento de golpe de Estado en el Capitolio el 6 de enero de 2021 . Hace unos años, el Papa Francisco había subrayado que la época en la que se encontraba el mundo no era una era de cambios sino un “cambio de era” (como la transición de la Edad Media a la Edad Moderna), en el que se plantean nuevos paradigmas… Leer más (Marco Politi – Roma)