Es un consenso de la comunidad científica que el cambio climático, que se acentúa en el litoral mediterráneo, implica eventos como la DANA que ha asolado la costa valenciana. Tal cambio está vinculado con el calentamiento de la tierra provocado por el ser humano, como atestiguan noticias de los últimos meses: “Las emisiones de CO2 han alcanzado un nuevo récord”; “Casi el 100% de la población en España respira niveles nocivos de ozono por el calor severo”; “La Amazonía se enfrenta a una sequía sin precedentes que amenaza el equilibrio ambiental global”, etc.
Lo que termina provocando episodios extremos que se repiten cada vez con mayor frecuencia e intensidad, como lluvias torrenciales seguidas por inundaciones severas. El progresivo aumento de la temperatura del Mediterráneo debido a este cambio intensifica la energía y humedad necesarias para formar DANAS cada vez más severas.
Particular importancia tienen en este proceso las energías fósiles. Las empresas energéticas disponen de muchos recursos para presionar al poder político y los gobiernos que no sólo rebajan las exigencias de reducción de emisiones, sino que subvencionan generosamente con fondos públicos su extracción y comercialización. El mismo Fondo Monetario Internacional denuncia la financiación pública global de los combustibles fósiles. Solo en Europa en 2022 ascendió a 120.000 millones de dinero público… Leer más (Editorial de Redes Cristianas)
