La “sinodalidad”, tímido y titubeante intento  por esclarecer  y afianzar el quehacer cristiano

Religión Digital.

«Lo sinodal atempera la autoridad y matiza o enriquece el magisterio, pues da carta de naturaleza no solo al sentir, sino, y sobre todo, a la forma de vida cristiana, incluso la que institucionalmente corresponde también a los simples ‘laicos'»

«Se palpa en todo este documento un sano afán, aunque sea titubeante y timorato, de transformar en lo posible el poder en servicio, lo cual es ciertamente muy necesario y loable»

«Al dejar de lado e infravalorar durante siglos a las mujeres, la Iglesia se ha visto privada de una gran fuerza emprendedora y seductora para que la humanidad pudiera apreciar como es debido la forma de vida cristiana»

Frente a los problemas de todo orden que hoy se nos plantean, no es de extrañar que el papa Francisco, consciente de que, viviendo en un mundo seducido e incluso abducido por lo económico y por el culto al cuerpo, muchos se alejen despreocupados del “recinto eclesial” y vivan sus vidas absolutamente despreocupados tanto del necesario sentido de la vida como de la inmensa riqueza que el cristianismo le aporta.

Frente a tan desafiante sensación, se entiende muy bien que el papa, atento a las periferias, apele con tanto tesón al conjunto de fuerzas que conforman la Iglesia a fin de que se activen como es debido los ricos carismas que el Espíritu reparte tan profusamente para bien de todos y de cada uno. De ahí su afán no sólo por situar el “poder eclesial”  en la cabeza del cuerpo que es la Iglesia y en todos y cada uno de los demás miembros que conforman un único cuerpo, sino también por convertirlo en la medida de lo posible en servicio…Leer más (Ramón Hernández)