La principal organización que nuclea a las religiosas católicas estadounidenses afirmó el viernes que la reestructuración que dispuso el Vaticano de su grupo se basa en afirmaciones infundadas de una investigación fallida que ha causado «escándalo y dolor» a los creyentes. La Conferencia de Religiosas, que representa a unas 57.000 monjas, dijo que planteará sus preocupaciones a la Congregación para la Docrina de la Fe, del Vaticano, en una reunión prevista para el 12 de junio en Roma.