Reclaman la autofinanciación de la Iglesia y la supresión de las dos casillas del IRPF. Exlpresan la inquietud y el malestar que, como cristianos, nos está produciendo el insólito espectáculo de ver como nuestro país se empobrece y los ajustes caen especialmente sobre los más débiles mientras la Iglesia Católica es la única instancia a la que no llegan los recortes, la única (salvo las grandes empresas, bancos y demás.