Se asume la guerra como camino para la paz. Esto es un gran error desde la ética. La paz no se construye con armas sino con el diálogo, que es la única vía para la resolución de conflictos. La Unión Europea, junto con Estados Unidos, nos está llevando a una polarización y degradación de valores humanos.
Esta realidad nos plante una serie de retos a todos los ciudadanos y ciudadanas que soñamos en otro mundo más humano.
Vivimos en un mundo cada vez más convulsivo. Percibo que estamos envueltos en una profunda crisis de humanidad de carácter multidimensional que afecta no solamente a la política, sino que abarca a toda la realidad humana. Están en crisis las mismas estructuras de la sociedad, la democracia y su sistema cultural.
Esta crisis tiene causas profundas y muy variadas. Siendo las más sobresalientes la falta de conciencia crítica en las bases y la degradación de valores humanos que el sistema capitalista ultraneoliberal está generando.
Estamos inmersos en una crisis ética, en una desertización del espíritu humano, que alcanza a toda la sociedad y de una manera particular a la política. Esta crisis se ha extendido como una oscura nube por todo el planeta. Un fantasma recorre el mundo. La ideología trumpista, populista, ultra-extremista y negacionista, está incidiendo en ello. Se abren caminos hacia un darwinismo social. El bombardeo de noticias negativas en los medios de información y redes sociales, está creando un ambiente angustioso en mucha gente.
Aparecen por diversos lugares del planeta movimientos supremacistas, racistas, xenófobos, aporofóbicos, machistas y ultranacionalistas e incluso violentos, que utilizan la mentira para alcanzar el poder político. Lo vimos en Estados Unidos con Trump y en Brasil con Bolsonaro y ahora amenaza en Argentina. Asimismo, en Europa va creciendo esta corriente, en Italia, Hungría, Polonia, Ucrania…. Estos nubarrones también se están haciendo presentes en España…Leer más (Fernando Bermúdez)
