Los efectos del Papa en Lisboa: Un éxito sin precedentes, porque ganan todos con la JMJ

Religión Digital

«Gana la Iglesia universal tan necesitada de una inyección de autoestima y de un subidón de adrenalina y de orgullo creyente, y el propio Papa, que regresa a Roma “rejuvenecido” y con las pilas cargadas para abordar, con entereza y decisión, el tramo final de su pontificado, en alas del proceso sinodal y de una Iglesia que ansía la primavera»

«La fe en forma de espectáculo masivo, pero, al fin y al cabo, demostración de religiosidad. Y, aunque la fe sea un sentimiento personal, se vive en pueblo. Y aquí hubo una multitud bíblica de millón y medio»

«El Papa anciano que ha rejuvenecido. El abuelo-joven, el viejo sabio que cautivó a todos. Con su eterna sonrisa y un aguante excepcional para sus 86 años»

«La nueva evangelización, en la época mediática y global, exige actos masivos de este tipo: De autoestima interna y orgullo externo»

Un viaje redondo, un éxito sin paliativos el del Papa Francisco en Lisboa, donde se convierte en el profeta del mundo herido, en el sabio, anciano en silla de ruedas, que les señala el futuro a las jóvenes generaciones católicas del mundo en una Iglesia madre, donde caben “todos, todos, todos”.

Un éxito sin precedentes, porque ganan todos con la JMJ: Portugal y su presidente, Marcelo Rebelo de Sousa; la Iglesia portuguesa, que, con humildad y reparación, intenta levantar cabeza tras la plaga de los abusos del clero; la Iglesia universal tan necesitada de una inyección de autoestima y de un subidón de adrenalina y de orgullo creyente, y el propio Papa, que regresa a Roma “rejuvenecido” y con las pilas cargadas para abordar, con entereza y decisión, el tramo final de su pontificado, en alas del proceso sinodal y de una Iglesia que ansía la primavera…Leer más…(José Manuel Vidal)