Revista de prensa América Latina
El 1 de enero asumió la presidencia ante una movilización ilusionante que enarboló la consigna “no amnistía” para Bolsonaro. Pero el mandato comenzó en la tarde del 8 de enero, cuando respondió con firmeza a la semiinsurrección golpista que transformó durante horas a Brasilia en un escenario de caóticas atrocidades. La relación política de fuerzas cambió con la victoria electoral y el gobierno tuvo una previsible “luna de miel”. “Vivimos para ver” a los medios burgueses, en particular, Globo apoyando a Lula. El gobierno es el poder más importante en el diseño del régimen presidencial: los ministros del judicial son un poder no electo, designados por la presidencia y confirmados por el Senado, y el Congreso es una instancia donde el poder está fragmentado por la representación de diferentes intereses de clases. La derrota de Bolsonaro abrió un nuevo momento más favorable, evidentemente…Leer más…