Los curas que cuelguen la sotana podrán servir a sus comunidades y dar clases en colegios y universidades de la Iglesia

Cambios sustanciales en el rescripto para la obtención de la dispensa sacerdotal. El primer cambio sustancial es el del lenguaje utilizado. Ya no se habla de “secularización” del sacerdote o de su “reducción al estado laical”. Si antes al cura que colgaba los hábitos no se le permitía ni siquiera seguir en contacto con su parroquia, ahora se pide que se le facilite el desempeño de “servicio útiles” a la comunidad. También se ha eliminado totalmente la obligación que prescribía el anterior rescripto de imponer al cura dispensado una penitencia. También hay un cambio sustancial en las funciones que un sacerdote secularizado puede desempeñar en instituciones dependientes o no de la autoridad eclesiástica.   Leer más (José Manuel Vidal)