Estos días ha traslucido, en algunas entradas y comentarios recientes, el impacto personal que me ha producido descubrir la vida y obra de Alexandre Grothendieck, un notable matemático –con ideología anarquista y posturas radicales antisistema– que a los 46 optó por enfrentarse a una cuestión que llevaba aplazando los últimos 30 años: el sentido de su propia vida. A partir de la ruptura de una pierna en 1974 (¿como Loyola?) se fue retirando progresivamente del mundo para centrarse en la búsqueda interior por la meditación y la escritura. Leer más (Antonio Duato)