Ad calendas graecas

Esta locución romana que esperaba la ocasión para realizar alguna actuación al tiempo de las calendas graecas era engañosa, pues en Grecia no se celebraban calendas. Más o menos esta es la respuesta que le ha dado el Papa Francisco a las superioras de las congregaciones religiosas femeninas, 800 mujeres reunidas en Roma, pues el pontífice sabe que tiene un problema y que con la curia como está, más vale no tocarlo. Se ha llenado de gestos afables con las monjas, ha sentado a su superiora en un sillón a su lado reconociendo su importancia…    Leer más (Isabel Gómez Acebo)