Sonó la hora de la reforma profunda del Colegio Cardenalicio

Para muchos católicos -hombres y mujeres-, cuanto se refiere a los cardenales y a la posición pastoral y canónica que con ellos sigue el papa Francisco, es –será- uno de los fiascos más importantes y sonoros de la historia de su pontificado. En el talante renovador que lo caracteriza, no hay lugar para los cardenales, ni para lo que representan y como lo presentan, dando además la impresión de que, si Dios no lo remedia, seguirán figurando, aparentando y actuando en la Iglesia como protagonistas de primer condición y orden en institución tan sagrada.   Leer más (Antonio Aradillas)