Según el organizador de la cumbre antipederastia, «el Papa quiere que los obispos hablen con víctimas en su país». Aunque Zollner no se refirió a ningún país en concreto, España destaca entre los europeos por la negativa de muchos obispos a reconocer los casos que existen en sus diócesis, y por no haber puesto en marcha estudios para conocer la dimensión del problema como han hecho voluntariamente las conferencias episcopales de Francia, Alemania, Holanda o Bélgica, o las autoridades del Reino Unido o Irlanda, por ejemplo. Leer más (Juan Vicente Boo)