A Marcel Gauchet el Dios de los cristianos le resulta incomprensible. En realidad, le es imposible concebirlo cuando la idea de Dios, su idea de Dios, se limita a la de un extraterrestre, omnipotente, que todo lo ve y lo juzga, que dicta, soberanamente, lo bueno y lo malo, como la idea del Dios de los vascos antes de la cristianización de Euskadi: «Jaungoikoa», el Señor de arriba. Leer más (Javier Elzo)