La subasta de una carta de Albert Einstein de 1954 por la casa Christie’s (Nueva York) el pasado 4 de diciembre en la que se puede leer que «la palabra de Dios no es para mí sino la expresión y el producto de la debilidad humana» ha sido presentada por algunos medios como una irrefutable prueba de que renegaba de la existencia de Dios… Sin embargo, creo que es una temeridad o, en todo caso, una falta de rigor, interpretar que, con dicha carta, se evidencia la adscripción atea de A. Einstein. Leer más (Jesús Martínez Gordo)