«No tiene ninguna relación con la idea del Papa de ser ‘pastores con olor a oveja'». Nos peocupa sobremanera que no recibiera a las víctimas de Talca.
(Red de Comunidades de Laicas/Laicos de Chile*).- Con posterioridad a la llegada de la Conferencia Episcopal chilena hemos visto y escuchado todo tipo de declaraciones y justificaciones, autodenuncias como la del canciller de la arquidiócesis de Santiago y presiones a laicas/laicos, periodistas e incluso a parlamentarios.
Claramente el encuentro con el Papa Francisco remeció los cimientos de la jerarquía de la Iglesia chilena generando mucha ansiedad y buscando responsables de semejante descalabro. A partir de esto, hemos presenciado algunas reacciones desproporcionadas que distan en demasía del discurso episcopal del arrepentimiento y la vergüenza, particularmente con nuestros/as hermanos/as Laicos/as de Osorno y el sacerdote Sergio Díaz de Villa Prat, Región del Maule.
Ante los últimos acontecimientos ocurridos en las Diócesis de Osorno y Talca manifestamos lo siguiente:
1. Valoramos y nos da mucha esperanza ver a seguidores de Jesús que van perdiendo el miedo y asumen su rol profético en medio del mundo. Sin la valentía de las víctimas de Karadima, el coraje testimonial de los laicos y laicas de Osorno, entre tantos más, este proceso de conversión eclesial y pastoral no hubiese ocurrido.
Por lo mismo, valoramos la declaración hecha por el sacerdote Sergio Dáaz de Villa Prat quien, con sentido profundo sentido eclesial, le pide al obispo de Talca -Horacio Valenzuela- que deje su cargo pues el daño producido en aquella Diócesis es enorme perdiendo, además, la credibilidad con las comunidades que el debiera acompañar.
Red de Comunidades de Laicas/Laicos de Chile, 26 de mayo de 2018