Expertos de Tierra Santa ponen en entredicho su imagen de «pecadora arrepentida». La arqueología y estudios bíblicos arrojan nueva luz sobre la mujer más citada en los Evangelios.
«La imagen de María Magdalenase ha creado en base a ficción, tradiciones y malinterpretación a través de los siglos». Esa es la conclusión a la que están apuntando los últimos avances de la arqueología y estudios bíblicos que se están haciendo en Tierra Santa, con lo que los expertos en estas materias reivindican que, lejos de haber sido la prostituta de la tradición y folclore cristianos, la «apóstola de los apóstoles» fue en realidad «una mujer muy importante, conocida e influyente».
La Magdalena, que habría descubierto la tumba vacía de Jesús y, según el evangelio de san Marcos, presenció su resurrección junto a la «otra María», es considerada santa por los credos católico, ortodoxo, anglicano y luterano del cristianismo, conmemorada en el calendario gregoriano con una festividad el 22 de julio.
Pero en el imaginario popular María Magdalena es más conocida como una pecadora que, arrepentida, habría caminado al lado de Jesús como una ferviente seguidora, después de abandonar un camino de oscuras pasiones que, siglos más tarde, le siguen valiendo una fama alimentada en canciones, libros y películas que especulan sobre la que pudo ser su vida, de la que poco se sabe.
«María era la líder del grupo de mujeres que acompañaba y apoyaba a Jesús, también con sus bienes, y no me cuadra que este fuera el perfil de una prostituta, que en general está más vinculada a la pobreza», expone a Efe el padre Juan Solana, que encabeza el proyecto Magdala en Tierra Santa y reparte sus días entre Jerusalén y la histórica ciudad a orillas del mar de Galilea.
Desde este enclave, que los evangelios atribuyen hasta en doce ocasiones como el lugar de origen de María, se explica que los hallazgos arqueológicos que se han hecho en los últimos años revelan algo más de la vida en la época y respaldan la creencia de que se trataba de un próspero punto de comercio, centrado en la pesca y la exportación de salazón a Roma.
Allí se contempla la teoría planteada por expertos de que esta devota habría gozado de una buena posición económica, derivada quizá de la muerte de su esposo, del que pudo haber heredado una fortuna con la que habría apoyado a Jesús.
Pero en ciertos momentos de la historia se habría alterado la percepción de María, destaca el padre Solana.
Una de esas ocasiones fue cuando se produjo una interpretación muy literal y con cierta inquina de los evangelios, como este de Lucas 8:1-3. Leer más…
C.D./Efe en Religión Digital, 14 de abril de 2018