Marie Collins, ante el ‘caso Barros’: «Tengo una sensación general de desconcierto»

Denuncia que la comisión vaticana antiabusos “va a la deriva”. «Esta es una situación que el Papa ha gestionado mal, y ha ido de mal en peor».

La ex-miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, Marie Collins, se ha revelado sorprendida, desconcertada y perpleja por el actuar de Francisco en el «caso Barros». Refiriéndose a la denuncia que el pontífice recibió en 2015 de una víctima de Fernando Karadima, Collins ha dicho que «es una lástima» que el Papa «no reflexionara más» sobre esta carta, y también «que no mandara antes» a Charles Scicluna a investigar las acusaciones de abusos y encubrimiento.

Collins hizo estas declaraciones al Tablet después de que Juan Carlos Cruz afirmara que el cardenal Sean O’Malley le aseguró ya hace tres años que había entregado en manos del Papa una carta de denuncia de los abusos que Cruz sufrió a manos de Karadima en presencia de monseñor Juan Barros, el actual obispo de Osorno. Estas afirmaciones de Cruz chocaban con lo que decía el Papa durante su reciente visita a Chile, al efecto de que nadie le había presentado ningún prueba de los abusos de Karadima ni del encubrimiento de Barros, y que todas las acusaciones contra el obispo eran «calumnias».

Desde que ha vuelto a Roma el Papa se ha retractado de estas palabras, y ha mandado a Chile al arzobispo de Malta, Charles Scicluna -uno de los más feroces perseguidores de abusos en la Iglesia- a investigar las acusaciones contra el obispo Barros.

Aún así, con las disculpas y la rectificación que el Papa ha ofrecido a las víctimas de Karadima y Barros, Marie Collins ha confesado que el proceder de Francisco «me sorprendió, dado que tenía una cierta fe en el Papa, y parecía que entendía el dolor de las víctimas [de abuso]». «Tengo una sensación general de desconcierto», ha añadido la irlandesa.

«No habría sido tan chocante» la respuesta del Papa a las acusaciones contra Barros «si no hubiera hablado de forma tan dura con las víctimas», ha reflexionado Collins, algo que le ha resultado «difícil de entender». Pero si no parece tener justificación ninguna la dureza del Papa con las víctimas de Karadima, tampoco lo tiene, para la irlandesa, su decisión de no renovar el mandato de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, organismo en limbo ya desde el pasado 17 de diciembre.   Leer mas…

Cameron Doody en Religión Digital, 9 de febrero de 2018