* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 17, 11 – 19)

DOMINGO  XXVIII –T. O. –C – (Octubre 10 de 2010)

*           El Evangelio de este Domingo nos sigue anunciando en que consiste la fe.
           
*           El domingo pasado, la fuerza estaba PUESTA
EN EL SERVICIO HUMILDE AL PLAN SALVÍFICO DE Dios, hoy,  la fuerza está en la GRATUIDAD.
*           El Mensaje de Jesús rompe nuestros moldes, también los religiosos.
            De los 10 leprosos que Jesús cura, 9 de los acostumbrados a creer estar en buenas relaciones con Dios, los seguros, ni se dan cuenta de quien profundamente les ha salido al paso, comprometiendo incluso su vida. Ellos siguieron su camino a cumplir las tareas mandadas… a cumplir…

            Solamente UNO vuelve  para dar las gracias. “Era un samaritano” (considerado su pueblo extranjero, hereje)  que no sabe de “cumplimientos”, pero sí, de “gratitud” y vuelve, para “dar gracias a Dios” que se ha manifestado en Jesús…
*           Sin embargo, es a este extranjero, a quien Jesús dirige la palabra última: “
Este si que tiene auténtica fe y es capaz de participar de la “Buena Nueva” del Reino”
*   “LEVÁNTATE, VETE, TU FE TE HA SALVADO”

*                      O R A C I Ó N

*           Jesús de Nazaret, Amigo que “sanas”, Sana a nuestras comunidades eclesiales y a cada un@ de nosotr@s, ayúdanos a revisar qué es lo prioritario en nuestras vidas, a profundizar en cómo entendemos y vivimos nuestra fe. Que comprendamos que la gratitud, el servicio, el amor es lo fundamental. Que comprendamos que no se trata de abandonar el resto de cosas, sino priorizar.

*          Hoy Señor, como el leproso, queremos volver a Ti y agradecerte todo:
           Nuestra persona entera, nuestros proyectos de futuro y nuestra historia perdonada,  sanada.
           
          
Queremos agradecerte por las personas que has puesto en nuestro camino y han influido de algún modo en nuestra fe, en nuestra conversión, en nuestro caminar, en nuestra sanación espiritual y corporal… la conversación amigable, las celebraciones donde tu presencia se hace notar.
*           Es interminable el reguero de tus DONES, Jesús de Nazaret.
            Una y otra vez volvemos a agradecerte todo.
            Una y otra vez volvemos a sentir, con tu sanación, que la verdadera fe nos salva.  Y escuchamos que hoy de nuevo nos dices:

*   LEVÁNTATE, VETE,  TU FE TE HA SALVADO     

*                      Z U R I Ñ E