En fin, una vez más, nuestros obispos se decantan por los partidos moderados. Es que con ellos les ha ido muy bien el mantenimiento de no pocos privilegios a los que hace tiempo debieran haber renunciado, en la línea que marca el Evangelio de Jesús que quiso que sus seguidores fueran pobres. Se sigue echando de menos obispos como Tarancón que defendió la neutralidad de la Iglesia en política y es la actitud que nuestros obispos deben mantener.Y si no les gusta determinados anuncios de partidos de izquierda, que critiquen con mucha más fuerza, no los anuncios, sino las duras leyes que han destrozado y siguen destrozando la vida de millones de personas, dejándolas en la exclusión social, sin vivienda y sin trabajo. Pero no lo hacen.