Los dardos papales no perturban ni a jerarquía ni a políticos de México

La Iglesia mexicana, tan cómoda entre las élites como alejada del pueblo. «La Iglesia Católica vive dentro de la burbuja de la elite política social y mexicana» . El aviso del papa Francisco a los obispos mexicanos fue claro y contundente. Deben acercarse a la «periferia humana», «involucrarse en las comunidades parroquiales y las escuelas», dejarse de personalismos y no actuar como «príncipes». Este toque de atención no fue gratuito en un país donde la jerarquía eclesiástica en general mantiene un estrecho vínculo con la clase política y económica, vive fuera del precepto de austeridad y tiene posiciones muy conservadoras y distantes de lo que opina el país en temas como el matrimonio homosexual o el aborto.