* ORAR CON EL EVANGELIO: (Lc.3.1-6)

  • DOMINGO 2º DE ADVIENTO. DICIEMBRE 6 DE 2015
  • TODOS VERÁN LA SALVACIÓN DE DIOS.

El Evangelio de Lucas nos centra en Juan Bautista profeta que hace eco de Isaías,  que apareció poco antes que Jesús.

Parece ser que el joven Jesús de Nazaret, inquieto por el Reino de Dios, se fue al Jordán, donde estaba Juan, por la zona de Judea,  se bautizó y se volvió a Galilea. Sintió sin duda la fuerza divina, y empezó su anuncio del Reino de Dios.

Juan tuvo gran éxito y atrajo multitud de personas. Algunos de sus discípulos se fueron después con Jesús, pero otros continuaron con Juan. Fue el último profeta del A.T. Los nuevos tiempos del Reino de Dios empiezan con Jesús, no con él.

Características de Juan: Era muy austero. Mientras que a Jesús nos lo presentan como amigo de fiestas. (Lc.7.33-34). Su mensaje es de penitencia y conversión y anuncia “el castigo de Dios”, mientras que Jesús habla de BUENA NOTICIA, del AMOR DE DIOS el PERDÓN, “EL AÑO DE GRACIA” Y LA LIBERACIÓN, LA MISERICORDIA.

Lucas sitúa a Juan en un mundo pagano y bajo la fuerza del poder  político y religioso como cúspide. Y el que anuncia  la venida del Mesías.

Lucas que tiene en sus escritos gran sentido de la historia, descubre en todos los acontecimientos humanos la mano de Dios, que teje calladamente los hilos de nuestra liberación… Por eso a Juan y a Jesús los sitúa en la historia de entonces. Es tiempo de opresión y cautividad para el pueblo, pero también signo de universalidad y liberación para el mundo entero.

Pero brota: UN NUEVO GRITO EN EL DESIERTO. PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR.

Un hombre que no pertenece a ninguna jerarquía y que no posee poder ni dinero ni autoridad ninguna, es el único que es capaz de escuchar la PALABRA DE DIOS. Cuando una persona sincera es capaz de aprender a mirar la vida desde el pobre y del indefenso, se siente llamado a renovar su vida.

Escuchar a la persona que nos grita desde el desierto de su pobreza  (sea la que sea) es siempre escuchar una llamada a la CONVERSIÓN. Esa voz nos habla de ALLANAR, ENDEREZAR, IGUALAR. Sólo así podremos ver todos LA SALVACIÓN DE DIOS.

Hemos olvidado quizá que la vida se nos presenta a todos como un proyecto-tarea que hay que ir resolviendo día a día. Hay muchas personas que no tienen bien planeada la vida y les falta horizonte, coherencia, alegría… Lo que caracteriza o debe caracterizar al cristiano es que al dar un sentido a su vida y vivirla, tiene como punto de referencia a JESUCRISTO. De ahí la importancia de escuchar con atención la voz del profeta: “Preparad el camino al Señor”.

No basta el cambio interior; el camino y los senderos hacen referencia a algo que tiene relación con todos, a un mundo nuevo, a una nueva sociedad, al Reino de Dios. Es fácil sentir la impotencia ante la sociedad actual, pero la voz del profeta es un reto a todos. No se puede ver la SALVACIÓN DE DIOS si no hay CONVERSIÓN, sino hay CAMBIO, si no hay práctica del compartir y la solidaridad.

El profeta cristiano, no es un adivino, es el que no habla en nombre propio sino de Dios defendiendo con la fuerza de su Espíritu  a toda persona amenazada por la necesidad. Su deseo profético es profundo y universal, (escucha a Dios de quien es vocero).

Por eso la misión de la Iglesia nunca es cómoda ni fácil. Como Juan Bautista, tenemos que proclamar que se preparen los caminos del Señor. No para que cada uno ande a su antojo y en la dirección que más le plazca, sino para que la humanidad entera  pueda caminar hacia el encuentro de Dios y el encuentro de sí mismo por todos los caminos que Dios ha proporcionado.

La luz decimos, indica el camino, aleja el miedo y favorece la comunión. La luz es símbolo del gran Profeta JESUCRISTO, LUZ DEL MUNDO.

Por eso nosotros en esta 2ª semana encendemos la segunda luz.

ORANDO

Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel nosotros como un símbolo,
encendemos dos velas.
El viejo tronco está brotando, florece el desierto…

La humanidad entera se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra tierra. Que cada uno de nosotros, le abramos nuestra vida para que brote, para que florezca, para que nazca, y mantenga en nuestros corazones, encendida la ESPERANZA.

¡VEN PRONTO, SEÑOR! ¡VEN, SALVADOR!

SEGUIMOS  ORANDO, LO NECESITAMOS.

“PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR, ALLANAD SUS SENDAS”. (Lc.3,6.)

Jesús de Nazaret: De nuevo escuchamos la Palabra a través de Juan bautista, que nos dice:

“Preparad el camino al Señor”, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale.

Y todos verán:

“LA SALVACION DE DIOS”

Que no dejemos caer estas palabras en el “desierto” porque las hemos oído mucho y nuestras vidas no son camino recto por el que facilitemos Tu llegada.

Ayúdanos a no ser montes de egoísmo.

Que seamos “VALLES”  para CONVERTIRNOS cada día y recibir el “PERDÓN” y así cargarnos de frutos de justicia.

Somos responsables de que todos vean la SALVACIÓN, pero para ello tenemos necesidad cada uno de “enderezar lo torcido e igualar lo escabroso”, para crecer en ESPERANZA juntos, unidos a tu Fuerza. Y así poder decir con el salmista:

EL SEÑOR HA ESTADO GRANDE CON NOSOTROS Y ESTAMOS ALEGRES”

Ayúdanos, Jesús de Nazaret en este  Adviento, a “PONERNOS EN PIE”.

Ayúdanos para que nuestras comunidades, familias, grupos, Iglesia sigamos creciendo a pesar de nuestros fallos, pecados y omisiones y así imitando a Juan Bautista, seamos tus “precursores” en nuestro mundo. AMÉN. ZURIÑE