El obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha afirmado que «hay que hacerse cargo de los sufrimientos» de los separados y divorciados, y ha asegurado que éstos «siguen siendo miembros de la Iglesia y en ella tienen su lugar». En declaraciones recogidas por Europa Press, Iceta -que será uno de los tres representantes de la CEE en el Sínodo, junto a Blázquez y Osoro– ha señalado que las consultas realizadas y las labores preparatorias del Sínodo de la Familia de octubre han cristalizado en el documento que sirve como base de trabajo y en el que «hay un énfasis claro en la necesidad de mejorar el acompañamiento a los matrimonios, tanto en su preparación como a lo largo de su recorrido».