- PENTECOSTÉS. LA FIESTA DEL ESPÍRITU
- Pentecostés, la fiesta del ESPÍRITU. Difícil en pequeña reflexión, expresar la riqueza y grandiosidad de esta fiesta. Sólo a través de símbolos, podemos acercarnos a ella. Y la gozaremos, cuando de verdad, vivamos la experiencia de esa fuerza del Espíritu en nosotros.
Por eso, hago, una pequeñísima reflexión, después de un rato de Oración e invocación a este Santo Espíritu.
El Espíritu Santo es el propio Dios en cuanto a cercanía a las personas y al mundo. Lo simbolizamos:
- VIENTO. Es la idea de energía, dinamismo. Se contrapone a la tierra, inerte y estéril, por su ligereza y poder de dar vida.
- EL FUEGO. Figura también del Espíritu por lo que tiene de Luz y Calor, ardor, amor.
- EL AGUA. aspecto de fecundidad en todos los aspectos: la lluvia, el rocío, el agua “viva” de los manantiales.
En estos tres símbolos vemos claramente dos sentidos: El viento es brisa o tempestad. El fuego, ilumina y calienta, pero también consume; el agua purifica y fecunda pero a veces también devasta…Es lo mismo que lo que puede ocurrir con el Espíritu de Dios en nosotros…
Lo importante en lo que nos tenemos que centrar, es que Jesús se nos presenta como “El Hombre del Espíritu,” (Hechos 10,38), nació del Espíritu (Lc. 1.31-33)… A Jesús, Dios le concedió el Espíritu sin medida (Jn.3,34). El Espíritu de Jesús lo envuelve todo y nos hace caminar en la realidad de cada día.
Con el Espíritu podemos caminar con serenidad e ir a la plenitud interior. El Espíritu de Dios y de Cristo es un Espíritu de Libertad, que impulsa el futuro, que orienta a las personas hacia adelante, a un presente comprometido en el mundo de cada día.
Jesús ha transmitido el Espíritu que Él tuvo a su Iglesia y gracias a Él ésta ha podido llevar adelante y debe llevar adelante al estilo de Jesús, el Reino de Dios en el aquí y ahora. Por eso necesitamos como Iglesia un fuerte “viento” de renovación. El primer pentecostés, comenzó estando en “grupo” en “comunidad”. “Estando todos reunidos…”
Termino con unas frases que se dijeron en un consejo Ecuménico de la Iglesia:
- “Sin el Espíritu Santo, Dios está lejano,
- El evangelio es como letra muerta.
- La Iglesia una simple organización
- La misión una propaganda.
- La autoridad una dominación,
- El culto una evocación.
- El actuar cristiano una moral sin libertad.”
- Que como San Pablo nos dice: No apaguemos el Espíritu… porque en cualquier parte, en un acontecimiento, en cualquier persona, puede hacerse presente el Espíritu de Dios, teniendo unos criterios por lo que podemos discernirlo:
- El Espíritu de Dios crea comunión. (II Cor. 13,13; Flp.2,1)
- El Espíritu de Dios está a favor de la vida. (Ez.37.14: salmo 33,6)
- El Espíritu de Dios crea libertad. (II Cor. 3,17; Lc.14.12-14; Gal.5,13)
- El Espíritu nos mueve siempre hacia adelante (Gal.5.25; Ef.4.23; IICor.5,17)
Que este nuevo PENTECOSTÉS, nos impulse a vivir hoy:
- “AL AIRE DE JESÚS”
Recordamos las palabras de Jesús a sus discípulos cuando les promete el envío del Espíritu:
- “El os enseñará todo y os irá recordando todo lo que os he dicho (Jn.14.26), y además os guiará hasta la verdad plena…, y os anunciará lo que ha de venir” (Jn. 16.13).
- Y lo que el Espíritu recuerda no son conocimientos o doctrinas, sino al propio JESÚS, que es nuestro
CAMINO, VERDAD Y VIDA.
- ORAMOS CON FE, AL ESPÍRITU DE DIOS
La fuerza de tu Espíritu, Señor lo llena todo; pero sobre todo invade a hombres y mujeres que son capaces de hablar y de hacer signos que revelan tu presencia.
- Gracias por llenar de silencio profundo a quienes han escuchado tu Palabra y la proclaman desde el susurro.
- Gracias porque tú construyes comunidad y estás en ella.
- Gracias por llenar de voz clamorosa a quienes han sentido la urgencia de pregonar tu Mensaje por todo lugar.
- Gracias por llenar de fuerza a quienes han sellado con su compromiso de vida una fidelidad por siempre a las exigencias de tus Palabras.
- Gracias por llenar de futuro a quienes han entendido que el Reino es una tarea larga y tiene la meta más allá de cada día.
- Gracias por llenar de ternura a quienes son capaces de verte donde hay sufrimiento de cualquier forma.
- Gracias por llenar de valentía a quienes saben denunciar lo que es mentira y lo que es injusto.
- Gracias, Jesús, porque la fuerza de tu Espíritu desciende sobre nosotros y sobre gente sencilla que sabe anunciar tu Mensaje.
- Gracias, Jesús de Nazaret, por invadir la geografía de nuestra tierra con presencia profética, con palabras de salvación, con gestos de generosidad y ayuda, con creyentes que quieren seguir construyendo tu Reino.
- Ven, ESPÍRITU DE DIOS SOBRE NOSOTROS Y SOBRE EL MUNDO ENTERO. AMÉN
SEGUIMOS ORANDO
- “MANARÁN TORRENTES DE AGUA VIVA” (Jn. 7,39)
Espíritu Santo: eres Dios igual al Padre y al Hijo. - Eres el “alma de la Iglesia naciente”, y sigues dándonos los “torrentes de agua viva” que necesitamos para saciar nuestra “sed” y “beber” del Amor de
Jesús de Nazaret. - Eres el que “infundes el conocimiento de Dios” y permites “encender en nosotros la llama” para darla a conocer a todos los pueblos.
- Eres el “soplo” que revitaliza nuestras vidas. Por eso te pedimos:
- “VEN ESPÍRITU SANTO, LLENA LOS CORAZONES DE TUS FIELES Y ENCIENDE EN NOSOTROS EL FUEGO DE TU AMOR”.
- Ayúdanos a trabajar por tu Reino renovando la Iglesia y trabajando por la justicia y la paz. AMÉN. ZURIÑE