Los cristianos gays de Madrid consideran el documento ‘Varón y mujer los creó’ «una vulneración de nuestros derechos como personas cristianas y LGTBI». «Es grave que la Iglesia Católica no haya sabido escuchar en todos estos años las experiencias de sufrimiento, marginación, invisibilidad y vergüenza de las personas LGTBI, ni tampoco sus historias de dignidad y liberación». «Un triste documento, inmovilista, desinformado, autorreferencial e inane». CRISMHOM, la comunidad de cristian@s LGTBI+H de Madrid, ha criticado con dureza el texto ‘Varón y mujer los creó’… Leer más (Religión Digital)
Algunas reflexiones a cuento del último informe de Cáritas sobre desigualdad
Fernando Luengo, Economista , Víctor Prieto, Politólogo e investigador social
Acaba de ver la luz el VIII informe Foessa sobre la exclusión y el desarrollo social en España. En la elaboración del mismo se han dado cita un buen número de investigadores de reconocido prestigio en los ámbitos académico y profesional para entregar una exhaustiva radiografía de la situación social en el estado español.
Estamos ante un texto riguroso que, aportando una sólida fundamentación teórica y empírica, da cuenta de una realidad compleja, con múltiples aristas y derivadas. No sólo es de obligada lectura para quienes quieran acercarse al conocimiento de esa realidad. También es una herramienta muy útil para abrir y entrar en debates, hoy más necesarios que nunca, orientados tanto a perfilar diagnósticos como a formular alternativas. En esas coordenadas, de diálogo compartido, y tras una primera lectura del informe, queremos poner sobre la mesa algunas reflexiones.
La primera tiene que ver con la desigualdad, cuyo análisis, lógicamente, ocupa un lugar destacado en el texto; de hecho, es el hilo conductor que articula todo el relato. En diferentes lugares del informe se afirma, con razón, que la inequidad presenta dos caras. De un lado, se encuentran los excluidos, los precarios y los trabajadores pobres; estando en el otro extremo las elites económicas, los poderosos. Este reconocimiento debería haber dotado de contenido una agenda de trabajo que mirase en ambas direcciones… Leer más
«Cada día veo más claro que la religión del futuro es la ‘religión laica'»
Las declaraciones que ha hecho el Nuncio de la Santa Sede, al despedirse de la Nunciatura de Madrid, están dando que hablar por un motivo comprensible. El representante oficial del Papa en España se ha despedido haciendo alusiones o dando su opinión sobre un problema, el enterramiento del dictador Franco, ante el que muchos españoles no son indiferentes.
Al hablar de este asunto, mi intención no es pronunciarme a favor o en contra del Nuncio cesante. Lo que pretendo es indicar el problema de fondo que se oculta en todo este asunto. Un problema que mucha gente no se imagina, pero que tiene más actualidad y envergadura de lo que normalmente se suele pensar o decir en estos casos.
¿A qué me refiero? El centro y eje del cristianismo, como bien sabemos, es el Evangelio. Y en el Evangelio, todo se centra en torno al personaje capital, que es Jesús. Pues bien, si la Iglesia tiene su origen en el Evangelio y su razón de ser es hacer presente ese mismo Evangelio, resulta evidente que los representantes oficiales de la Iglesia no pueden ir por el mundo haciendo y diciendo exactamente lo contrario de lo que, según los evangelios, Jesús hizo y dijo mientras estuvo en la tierra…. Leer más
DOMINGO 14º (C) (03-07-16) Fray Marcos
(Is 66,10-14) «Yo haré derivar hacia ella como un río, la paz.
(Gal 6,14-18) «La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos…»
(Lc 10,1-12; 17-20) Envió otros 72. No llevéis talego… Decid: “Paz a esta casa”.
El Reino es Vida, que solo puede surgir de la Vida. Si no vivimos lo que predicamos, trabajaremos en balde.
Solo Lc narra este episodio. En el c. 9, ya había narrado el envío de los 12. No es verosímil que este relato sea histórico. Quiere acentuar el carácter universal de la predicación, pero Mt dice expresamente que no entren en tierra de paganos ni vayan a ciudades de Samaría. 70 era el número de las naciones gentiles, según Génesis. Para los demás evangelistas, el límite de la gentilidad estaba en la frontera de Galilea, para Lc se encuentra en la misma Samaria.
El domingo pasado se hablaba del fracaso de los discípulos en su intento de preparar el camino a Jesús en su subida a Jerusalén. Probablemente, Lc quiere poner este envío de “otros setenta y dos” para dejar un buen sabor de boca. Estos vuelven “muy contentos” de sus correrías y tienen mejor acogida que los discípulos. “De dos en dos”, porque para los judíos la opinión de uno solo no tenía ningún valor en un juicio, y los misioneros son, sobre todo, testigos. También, porque el mensaje debe ser proclamado siempre por la comunidad.
No penséis que se trata de enviar a un número de especialistas en comunicación. No se trata de enviar a unos cuantos escogidos. Ni siquiera dice que fueran discípulos. Presupone que todo cristiano por el hecho de serlo, tiene la misión de proclamar la buena noticia que él vive. El modo de esa predicación puede ser diferente, pero la base, el fundamento de toda predicación, es la vida misma del cada cristiano. Vivir como cristianos, es la mejor predicación y la que convence. En cada instante estamos predicando, para bien o para mal.
No es fácil delimitar lo estrictamente histórico de este relato. Además de que solo Lc lo narra, exigiría un grado de organización que no se percibe en el grupo de los que han seguido a Jesús. El simbolismo del número 12 y 70 nos invita a pensar que son relatos elaborados por la comunidad, más tarde. Por otra parte, para predicar El Reino, se necesita haberlo comprendido y experimentado. Los evangelios se encargan de manifestar que antes de la experiencia pascual ni los doce se habían enterado de nada.
Las recomendaciones de Jesús son la clave de todo anuncio del mensaje cristiano. Están puestas en boca de Jesús, pero son las condiciones mínimas que debía tener todo cristiano para llevar la Buena Noticia a los demás. En ningún caso se habla de doctrina que tienen que enseñar o de normas morales que deben exigir. Se trata de comunicar lo que Dios es para todos sin condiciones ni excepciones. Esa tarea la cumplió la primera comunidad en todas partes. Es la tarea que tiene que llevar a cabo todo cristiano en cualquier tiempo y lugar.
“Poneos en camino”. La itinerancia es la clase de vida que eligió Jesús cuando se decidió a proclamar su buena noticia. El domingo pasado nos decía que no tenía donde reclinar la cabeza. Este desapego de toda clase de seguridades es la actitud básica y fundamental que debe adoptar todo enviado. El anuncio no se puede hacer sentado. Seguir a Jesús exige una dinámica continuada. Nada se puede comunicar desde una cómoda instalación personal. La disponibilidad y la movilidad son exigencias básicas del mensaje de Jesús.
“Os mando como ovejas en medio de lobos”. Cuando se escribieron los evangelios, las primeras comunidades cristianas estaban viviendo la oposición, tanto del mundo judío como del pagano. Denunciar la opresión o poder despótico, no puede agradar a los que viven desde esa perspectiva, y sacan provecho de ella a costa de los demás. Por desgracia, cuando el cristianismo adquirió poder, se comportó como lobo en medio de corderos. El provecho personal o el de la institución, no es buena noticia para nadie.
“Ni talega ni alforja ni sandalias”. La pobreza material es solo signo del abandono de oda seguridad. Significa no confiar en los medios externos para llevar a cabo la misión. No debemos hacer de la predicación un logro humano. Se trata de confiar solo en Dios y el mensaje. No buscar seguridades de ningún tipo, ni en el dinero ni en el poder ni en el prestigio ni en los medios. Tenemos la obligación de utilizar al máximo los medios que la técnica nos proporciona, pero no debemos poner nuestra confianza en ellos.
“No os detengáis a saludar a nadie por el camino”. No se trata de negar el saludo a los que se encuentren en el camino. “Saludar” tenía Para ellos, un significado muy distinto al que tiene para nosotros. El saludo llevaba consigo un largo ceremonial que podía durar horas o días. Esta recomendación quiere destacar la urgencia de la tarea a realizar. Seguramente está haciendo referencia a la inmediata llegada del fin de los tiempos, en que las primeras comunidades cristianas creyeron a pies juntillas.
“Decid primero: ¡Paz! Para entender esta recomendación hay que tener en cuenta el sentido de la “paz” para los judíos de aquel tiempo. “Salón” no significaba solo ausencia de problemas y conflictos, sino la abundancia de medios para que un ser humano pudiera conseguir su plenitud humana. Llevar la paz es proporcionar esos medios que hacen al hombre sentirse a gusto e invitado a humanizar su entorno. Significa no ser causa de tensiones ni externas ni internas. Sería ayudar a los hombres a ser más humanos.
“Comed y bebed de lo que tengan”. Esta es lo más difíciles. Ponerse al nivel del otro. Aceptar sus costumbres, su cultura, su idiosincrasia… Se trata estar disponible para todos, sin esperar nada a cambio, pero aceptando con humildad lo que den; siempre que sea lo indispensable. ¡Qué difícil es no imponer lo nuestro! Muchos intentos de evangelizar han fracasado por no tener esto en cuenta. Más difícil es aceptar la dependencia de los demás en las necesidades básicas, no poder elegir ni lo que comes ni con quien comes.
Curad. No se refiere solo a las enfermedades físicas. De hecho, los 70 solo hacen alusión a que los demonios se les sometían. Seguimos dando demasiada importancia a la salud corporal, sin enterarnos de que con una grave enfermedad puede un ser humano alcanzar su plenitud. Curar significa alejar de un ser humano todo aquello que le impide ser él. Hoy las enfermedades físicas están cubiertas por la medicina. Pero ¿qué pasa con las enfermedades psíquicas y mentales, que arruinan la existencia de tantas personas?
“El reino, que es Dios, está cerca”. Nada de peroratas teológicas, ni discursitos apologéticos, ni propagandas ideológicas. Lo único que un ser humano debe saber es que Dios le ama. Predicar el reino que es Dios, es hacer ver a cada ser humano que Dios es algo cercano, que es lo más hondo de su propio ser, que no tiene que ir a buscarlo a ningún sitio raro, ni al templo ni a las religiones ni a las doctrinas ni a los ritos ni al cumplimiento de la norma. Dios es (está) en ti. Descúbrelo y lo tendrás todo…
Sin estas condiciones, la predicación se hace inútil. No es nada fácil salir de la dinámica de la propaganda, del proselitismo a toda costa, buscando más el potenciar la institución que el servicio de las personas. El que va a proclamar el Reino de Dios, tiene que manifestar que pertenece a ese Reino. Tiene que responder a las necesidades del otro. Tiene que estar dispuesto al servicio en todo momento. No debe exigir absolutamente nada, ni siquiera la adhesión. Tiene que limitarse a hacer una oferta.
Meditación
¿Cuál es tu preocupación primera?
¿Es la comida, el vestido, la salud, la casa, el prestigio?
De esas necesidades básicas tienes obligación de ocuparte.
Siempre que la prioridad sea el desplegar tu humanidad.
Escucha, sobre todo, tu ser profundo;
lo que él te pida, te llevará a plenitud y felicidad.
Urteko 14. igandea – C (Lukas 10,1-12.17-20)
JAINKOAREN BAKEA
Hitz gutxiz abusatu izan da« bake» hitzaz adina. Denok mintzo gara «bakeaz», baina hitz honen esangura aldatuz joan da, sakon, bere esangura biblikotik gero eta gehiago urrunduz. Era probetxugarrian erabiltzearen erabiltzeaz, termino anbiguo eta problematiko bilakatu da. Gaur egun, kasik beti, bake-mezuak errezelotsu izaten dira eta ez dute lortzen sinesgarritasunik.
Lehen kristau-elkarteetan bakeaz mintzo direnean, ez dute izaten gogoan, lehenik eta behin, bizitza lasai bat eta korapilo gutxiagoko bat, aurrerapen eta ongizate handiagoko bideetan barna ordenu bati jarraituz gauzatuko litzatekeen bat. Hori baino lehen eta bake indibidual nahiz sozial ororen aurretik, konbentzimendu hau bizi ohi dute: guztiok onartzen gaituela Jainkoak geure errore, kontraesan eta guzti, guztiok bizi gaitezkeela adiskideturik eta beraren adiskide. Hau dute lehen gauza eta erabakitzailea: «Jainkoarekin bakean gaude» (Erromatarrei 5,1).
Bake hau ez da gatazkarik ez izate hutsa, baizik eta bizi betea da, Jainkoagan dugun konfiantzatik jaioa, eta pertsonaren erdimuinari dagokiona da. Bake hau ez dago kanpoko gorabeheren baitan bakarrik. Bihotzean erne ohi den bakea da, pixkana pertsona osoa hartuz doana, eta horrela zabaltzen da gainerakoengana.
Jainkoaren erregalua da bake hau, baina, halaber, norberaren lanaren fruitu da, bizi osoa har dezakeen lan ez txiki baten fruitua. Jainkoaren bakea onartzeak, bihotzean leial gordetzeak, tirabiren artean berari eusteak, gainerakoei kutsatzeak ahalegin suharra eskatzen du, baina bizitza Jainkoagan erraz bateratu eta errotu dezakeena da.
Bake hau ez da ordainpide edo konpentsazio psikologiko bat gizartean falta den bakerako; ez da ihes egite pragmatiko bat, problemetatik eta liskarretatik urruntzeko; ez da aterpe eroso bat pertsona ustegaldu eta eszeptikoentzat kasik «ezinezkoa» litzatekeen bake sozial baten aurrean. Jainkoaren benetako bakea baldin bada, estimulurik hoberena izango da lan eginez bizitzeko, guztien bakezko bizikidetasunerako eta guztien onerako.
Jesusek eskatu die ikasleei ezen, Jainkoaren erreinua hots egitean, lehenengo mezua guztiei bakea eakaintzea izan dezatela: «Esazue lehenik: bakea etxe honetan». Bakeari harrera ona egiten badiote, zabalduz joango da Galileako herrixketan. Bestela, ikasleengana «itzuliko da», baina ez da sekula suntsitu behar bihotzean; izan ere, Jainkoaren erregalua da bakea.
José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain
14 Tiempo ordinario – C (Lc 10,1-12.17-20)
LA PAZ DE DIOS
De pocas palabras se ha abusado tanto como de la palabra «paz». Todos hablamos de «paz», pero el significado de este término ha ido cambiando profundamente alejándose cada vez más de su sentido bíblico. Su uso interesado ha hecho de la paz un término ambiguo y problemático. Hoy, por lo general, los mensajes de paz resultan bastante sospechosos y no logran mucha credibilidad.
Cuando en las primeras comunidades cristianas se habla de paz, no piensan en primer término en una vida más tranquila y menos problemática, que discurra con cierto orden por caminos de un mayor progreso y bienestar. Antes que esto y en el origen de toda paz individual o social está la convicción de que todos somos aceptados por Dios a pesar de nuestros errores y contradicciones, todos podemos vivir reconciliados y en amistad con él. Esto es lo primero y decisivo: «Estamos en paz con Dios» (Romanos 5,1).
Esta paz no es solo ausencia de conflictos, sino vida más plena que nace de la confianza total en Dios y afecta al centro mismo de la persona. Esta paz no depende solo de circunstancias externas. Es una paz que brota en el corazón, va conquistando gradualmente a toda persona y desde ella se extiende a los demás.
Esa paz es regalo de Dios, pero es también fruto de un trabajo no pequeño que puede prolongarse durante toda una vida. Acoger la paz de Dios, guardarla fielmente en el corazón, mantenerla en medio de los conflictos y contagiarla a los demás exige el esfuerzo apasionante pero no fácil de unificar y enraizar la vida en Dios.
Esta paz no es una compensación psicológica ante la falta de paz en la sociedad; no es una evasión pragmática que aleja de los problemas y conflictos; no se trata de un refugio cómodo para personas desengañadas o escépticas ante una paz social casi «imposible». Si es verdadera paz de Dios se convierte en el mejor estímulo para vivir trabajando por una convivencia pacífica hecha entre todos y para el bien de todos.
Jesús pide a sus discípulos que, al anunciar el reino de Dios, su primer mensaje sea para ofrecer paz a todos: «Decid primero: paz a esta casa». Si la paz es acogida, se irá extendiendo por las aldeas de Galilea. De lo contrario, «volverá» de nuevo a ellos, pero nunca ha de quedar destruida en su corazón, pues la paz es un regalo de Dios.
José Antonio Pagola.
Domingo 7 Julio 2019 – 14º Ordinario- (c)- Koinonía.
Isaías 66,10-14: Haré derivar la paz hacia ella
Salmo 65: ¡Aclama al Señor, tierra entera!
Gálatas 6,14-18: Llevo las marcas de Jesús
Lucas 10,1-12.17-20: Los obreros son pocos
Isaías 66, 10-14c Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz
Festejad a Jerusalén, gozad con ella, todos los que la amáis,
alegraos de su alegría, los que por ella llevasteis luto.
Mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos, y apuraréis las delicias de sus ubres abundantes.
Porque así dice el Señor: «Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz,
como un torrente en crecida, las riquezas de las naciones.
Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán;
como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo, y en Jerusalén seréis consolados.
Al verlo, se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos florecerán como un prado; la mano del Señor se manifestará a sus siervos.»
Salmo responsorial: 65 Aclamad al Señor, tierra entera.
Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre; cantad himnos a su gloria; decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!» R.
Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Venid a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres. R.
Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que con su poder gobierna eternamente. R.
Fieles de Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios, que no rechazó mi suplica, ni me retiró su favor. R.
Gálatas 6, 14-18 Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús
Hermanos: Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo.
Pues lo que cuenta no es circuncisión o incircuncisión, sino una criatura nueva.
La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre el Israel de Dios.
En adelante, que nadie me venga con molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu, hermanos. Amén.
Evangelio Lucas 10, 1-12. 17-20. Descansará sobre ellos vuestra paz.
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa.» Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario.
No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «Está cerca de vosotros el reino de Dios.»
Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: «Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el reino de Dios.»
Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo.»
Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»
Él les contestó: «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»
COMENTARIO LITÚRGICO
Primera lectura. La alegría del pueblo de Israel cuando contempla su renacer después de todas las amarguras del destierro la muestra el tercer Isaías con la figura del parto y los hijos recién nacidos que necesitan de la madre para mamar de sus pechos y recibir sus consuelos, los llevarán en sus brazos y sobre las rodillas los acariciarán. Están en la mano del Señor y como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo.
La figura de Dios Madre es muy querida para los profetas. Sin duda la experiencia familiar del padre, de la madre y de los hijos, es quizás la más admirable y comprensible para todos, cuando se quiere hablar del amor de Dios.
Cuando la Biblia habla de Dios Padre, ciertamente no está determinando el género masculino de la divinidad. Es cierto que esta denominación y esta traducción están condicionadas sociológicamente y sancionadas por una sociedad de carácter varonil. Pero, realmente, a Dios no se le quiere concebir simplemente como a un varón. Sobre todo, en los profetas, Dios presenta rasgos femeninos maternales. La noción de Padre aplicada a Dios, debe interpretarse simbólica¬mente. Padre es un símbolo patriarcal -con rasgos maternales-, de una realidad transhumana y transexual que es la primera y la última de todas.
El profeta Oseas en el capítulo undécimo, trae uno de los textos más bellos del Antiguo Testamento. La experiencia del amor de Dios hace decir al profeta que el Señor ha ejercido las tareas de un padre-madre con el pueblo. También otros profetas presentan a Dios con características materno-paternales: un Dios que consuela a los hijos que se marchan llorando, porque los conduce hacia torrentes por vía llana y sin tropiezos (Jer 31,9); un Dios a quien le duele reprenderlos: ¡Si es mi hijo querido Efraín, mi niño, mi encanto! Cada vez que le reprendo me acuerdo de ello, se me conmueven las entrañas y cedo a la compasión (Jer 31,20).
Esa ternura del amor de Dios queda expresada de manera inigualable en la figura de la madre:
¿Puede una madre olvidarse de su criatura, dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré (Is 49,15).
Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo (Is 66,13).
Realmente el pueblo se sentía hijo de Yahveh. Desde la primera experiencia salvífica de Dios en la salida de Egipto, el Señor ordenó a Moisés decir al Faraón: Así dice el Señor. Israel es mi hijo primogénito, y yo te ordeno que dejes salir a mi hijo para que me sirva (Ex 4,23). Y esa seguridad que la experiencia de Dios-Padre daba a los israelitas no les permitía sentirse huérfanos porque, si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá (Sal 27, 10).
La paternidad de Dios evocaba también una atención especial y una relación de protección de frente a aquellos que necesitaban ayuda y cuidado. Los profetas muestran la predilección de Dios por los pobres, los pecadores, los huérfanos y las viudas, en una palabra, por todos aquellos que sólo podían esperar la salvación de la intervención amorosa del Padre-Madre que se preocupa más por los hijos desprotegidos y abandonados que por los demás.
Segunda lectura. En la despedida de su carta a los Gálatas, Pablo de manera muy sintética reafirma dos de sus temas preferidos. La salvación no se da por la ley, y el hombre en Cristo es una nueva criatura.
La circuncisión era una muestra clara del cumplimiento de la Ley, pero Pablo les dice a los Gálatas que la salvación no proviene de la ley sino de Cristo. Y se apoya en la Cruz, signo de ignominia para los romanos, los paganos y los judíos, que ahora es el signo de la victoria y de la salvación, y por eso Pablo se gloría en ella, como también todos los cristianos, porque de ella brota la vida.
Circuncidarse o no circuncidarse no es lo importante. Lo importante es renacer como nueva criatura. El mundo de la ley ha muerto. Ya no hay diferencia entre judíos y paganos. Ya no hay circuncisos e incircuncisos, lo único que cuenta es el hombre nuevo, el hombre que es capaz de superar la tragedia del pecado y realizar el proceso de la resurrección de Jesús, para vivir como una persona nueva.
Por segunda vez en el evangelio de Lucas, Jesús envía a sus discípulos a la misión. Ahora la época de la cosecha ha llegado y es necesario muchos obreros para recoger la mies; son setenta y dos, un número que evoca la traducción de los Setenta en Génesis 10, en donde aparecen setenta y dos naciones paganas. Jesús va camino hacia Jerusalén, el camino que debe ser modelo del camino de la Iglesia futura. Salen de dos en dos para que el testimonio tenga valor jurídico según la ley judía (cfr. Dt 17,6; 19,15).
La misión no será fácil; debe llevarse a cabo en medio de la pobreza, sin alforjas ni provisiones. La misión es urgente y nada puede estorbarla, por eso no pueden detenerse a saludar durante el camino; tampoco los discípulos deben forzar a nadie para que los escuchen, pero sí es el deber anunciar la proximidad del Reino.
Este modelo de evangelización es siempre actual. Ciertamente es una tarea difícil si se quiere ser fieles al evangelio de Jesús. Muchas veces por una falsa comprensión de la inculturación se hacen concesiones que van contra la esencia del evangelio.
Cuando los discípulos regresan de la misión están llenos de alegría. Hay una expresión que merece un poco de atención: Hasta los demonios se nos someten en tu nombre. ¿Qué significado tienen los demonios? Una breve explicación del término se dará al final.
Jesús manifiesta su alegría porque se han vencido las fuerzas del mal, porque él rechaza cualquier forma de dominio, y exhorta a sus discípulos a no vanagloriarse por las cosas de este mundo. Lo importante es tener el nombre inscrito en el cielo, es decir participar de las exigencias del Reino y vivir de acuerdo con ellas (cfr. Ex 32,32).
Hay otro motivo de alegría para bendecir la Padre. Sus discípulos son una muestra de que el Reino se revela a los sencillos y humildes. No son los conocimientos lo que permite la experiencia del Reino. Es esa experiencia de Dios por medio del contacto íntimo con Jesús y su seguimiento.
Manuel Reyes Mate: Este papa es una figura de una osadía histórica enorme
Manuel Reyes Mate (Pedrajas de San Esteban, 1942) es uno de los grandes filósofos españoles actuales. Autor consagrado, en sus dos últimas obras, ‘Karl Marx, sobre la religión’ y ‘El tiempo, tribunal de la historia‘ (Editorial Trotta), ejerce la denuncia profética y asegura que «el progreso mata y exige víctimas». También llama «osado» a Francisco porque, en su proceso de desacralización, se enfrenta a siglos de historia. Por eso, a su juicio, la Iglesia del post-Bergoglio no puede volver a Rtazinger, porque «nadie se lo va a creer». Son dos libros relacionados, en cierto sentido, ¿no? Leer más (José Manuel Vidal)
«El Evangelio y la Religión son incompatibles», denuncia el teólogo Castillo:
¿Religión» o «Evangelio? El ‘odio consciente’ al Papa es la señal más patente del ‘odio inconsciente’ que gran parte del clero le tiene al Evangelio. El clero, que ha hecho carrera en la Iglesia y con la Religión, no puede soportar a un papa que ha tomado como eje y centro, de su vida y de la vida de la Iglesia, precisamente el Evangelio de la paz, la bondad, los derechos de los pobres y el sufrimiento de los débiles. Aunque hable de justicia, amor, comportamientos éticos intachables y otras cosas por el estilo, en realidad, la Religión vive del sistema y es costeada por el sistema. Leer más (José Mª Castillo)
La espiritualidad: único lugar en el que podemos encontrarnos todas las religiones
El único lugar en el que podemos encontrarnos los creyentes de todas las religiones y las personas no religiosas que buscan vivir con intensidad y honestidad su existencia es en la espiritualidad, la mística. Ese lugar es el camino de la salvación o liberación cristianas, semejantes a la realización o la iluminación orientales. Raimon Panikkar ha escrito sabiamente: “La historia de la espiritualidad coincide con la historia misma del ser humano. En el fondo, es la dimensión más real y efectiva de la historia humana, puesto que el verdadero quehacer humano no es tanto hacer guerras… Leer más (Victorino Pérez)
35º Encuentro de curas obreros de Europa
Curas-obreros católicos, protestantes y anglicanos y algunas personas laicas de sus comunidades, de siete países nos hemos dado cita en el centro “Neel Breuning Haus” de la JOC y ACO de Herzogenrath (Aquisgrán). Estamos en el cruce de fronteras de Alemania-Holanda-Bélgica, que fue un muy importante núcleo minero del carbón hoy desaparecido por las reconversiones. «¿En qué sentido se ha transformado nuestra vida por el mundo del trabajo dentro de la clase obrera?» Este fue el eje del intercambio de nuestras experiencias y de nuestras celebraciones… Leer más (Julio P. Pinillos)



