Conferencia programática del nuevo arzobispo de Madrid

Osoro: “No podemos cerrar las puertas de la Iglesia a nadie, debemos acompañar a la gente”. Un estruendoso aplauso. Sin decir una palabra, Carlos Osoro se hizo con los fieles de Madrid. El nuevo arzobispo de Madrid cerró esta tarde las jornadas del Instituto Pastoral, en un acto de homenaje al «lenguaje de Francisco».

 

 

DIOS Y EL CÉSAR: ¿DESDE DÓNDE NOS VIVIMOS?

Escrito por  Enrique Martínez Lozano
Fe Adulta

Mt 22, 15-21

Parece que Jesús era un maestro en desactivar preguntas capciosas…, y en poner en evidencia a quienes urdían trampas con la única finalidad de atraparlo en ellas.

Eso ocurre en este caso. También cuando le preguntan sobre la resurrección, apelando a un planteamiento absurdo (Mc 12,18-27); cuando le presentan a una mujer sorprendida en adulterio exigiendo su condena (Jn 8,1-11); o cuando le cuestionan la autoridad desde la que actúa (Mt 21,23-27)…

El diálogo auténtico solo es posible cuando nace de la humildad y del respeto al otro. Se origina en una actitud de apertura y gusto por conocer y valora la aportación de los otros –aunque sea discrepante- como una riqueza.

En ausencia de tales actitudes, el diálogo se hace imposible. En esos casos, Jesús –consciente de que, tras la adulación, hay una intencionalidad engañosa- opta por mostrar lo inadecuado de la actitud y de la pregunta misma. Y lo hace con salidas ingeniosas, que llevan implícita una carga de profundidad.

En este caso, se trata de una cuestión particularmente sensible para un pueblo dominado por el Imperio romano y sometido a una gravosa presión impositiva.

Para empezar, Jesús muestra la incoherencia de quienes le piden que se defina. Los fariseos, opuestos al ejército de ocupación y celosos pregoneros de la única autoridad divina, manejan monedas paganas y, para un judío piadoso, idolátricas. En efecto, la moneda llevaba, en el anverso, la imagen del César Tiberio adornado con la guirnalda de laurel que indicaba la dignidad divina, con esta inscripción: «Tiberio César Augusto, hijo del divino Augusto». Y, en el reverso, figuraba la leyenda «Pontífice Máximo» y la figura de la madre del emperador sentada en un trono de dioses.

Pero Jesús no solo desenmascara la incongruencia de quienes le tienden la trampa, sino que introduce una afirmación cargada de consecuencias, que trasciende por completo la «anécdota» del debate: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

En contra de lo que frecuentemente se ha interpretado, a partir de un literalismo engañoso, no se trata de establecer una separación dualista entre dos ámbitos supuestamente enfrentados. Tal lectura distorsiona la realidad y conduce, entre otras cosas, a un espiritualismo desencarnado.

No es cuestión de realidades separadas, sino de niveles de profundidad. Quizás podría decirse de este modo: «Retirad al César lo que es de Dios». Con esta expresión, se apuntaría en la dirección adecuada. Porque lo que hace la respuesta de Jesús es desactivar por completo cualquier absolutismo político, toda absolutización del poder.

No se trata de reservar «lo espiritual» para Dios y dejar que de «lo material» se ocupe el César. Porque tal separación entre ambos ámbitos existe únicamente en nuestra cabeza. Se trata de reconocer que solo lo transpersonal es absoluto; lo personal (egoico), incluido el poder, es siempre relativo y su único sentido le viene de ser un servicio a las personas.

Nadie ni nada puede arrogarse un poder absoluto. Solo Dios es Dios. La palabra de Jesús, por tanto, apunta nada menos que a un modo de vivirse; o, más exactamente, cuestiona acerca del desde dónde nos vivimos: ¿desde el nivel de lo relativo (el César) o desde el nivel profundo (Dios)?

Lo espiritual no es lo opuesto a lo material. Porque no tiene que ver con el qué, sino con el desde dónde. No existen cosas que serían «espirituales» (rezar, sacrificarse, servir…), frente a otras que no lo serían (reír, jugar, divertirse, trabajar…). Todo es espiritual…, siempre que lo vivamos desde nuestra verdadera identidad, es decir, desde aquel «lugar» en el que nos reconocemos uno con todo lo que es.

Por decirlo brevemente: si se entiende bien, podría decirse que no se trata de elegir –de un modo dualista- entre «Dios o el César», sino de vivir todo lo del «César» desde «Dios».

 

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.22.15-21)

* DOMINGO 29º. T:O: -A- DOMUND. (Octubre 19)

*          Al leer El Evangelio de hoy, podemos  caer en la trampa de pensar que Jesús divide nuestra vida en dos partes, obedecer a Dios en lo religioso, lo espiritual y a las autoridades humanas en lo material. Los fariseos, tientan con la pregunta a Jesús para que caiga en la trampa. Hay que dar a Dios lo que es de Dios. El pueblo es de Dios. Cada persona somos hijos de Dios. Y quien ejerce la autoridad  debe hacerlo como un servicio a la comunidad, jamás como señor y menos como opresor.

La respuesta de Jesús, tan inteligente, tiene mucho que decirnos en este mundo en que la riqueza está cada día en más pocas manos. Por tanto, menos al servicio del bien común y en especial de los más débiles. Y donde la dignidad de la persona, en la que  Dios a grabado su imagen, se está devaluando.

Es cierto que existen dos poderes, está a la vista, el civil y el religioso. Pero el proyecto de Dios, lo que a El hay que devolverle, es la vida del pueblo y de las personas, un mundo justo y fraternal y esto tiene mucho que ver no sólo con la religión, sino con la política.
No caigamos en escuchar la Palabra de Dios sólo en sentido político,  o encasillándola sólo  en lo religioso sin respuesta comprometida. La Palabra de Dios tiende a iluminar toda realidad en la que vivimos. Por ora parte sabemos que la Palabra de Dios remueve, arranca, llama a comprometerse en la edificación de la Nueva Creación el Nuevo Reino que Jesús nos trajo y que lo estamos “maltratando”.

Hoy todo esto nos hace una llamada con lo que celebramos, tantas veces escuchado desde niños y por eso nos parece que sólo es para ellos: EL DOMUND y con un slogan:

CRECE LA ALEGRÍA” Pero nos podemos preguntar ¿Podrá crecer en una sociedad, en un mundo  donde se vive con tanta desigualdad?… Sí, la Palabra de Dios tiene vida y da Vida, si la escuchamos desde nuestro interior y la ponemos en práctica. ¿Qué es dar a Dios lo que es de Dios? Es dar Vida y para que los que no pueden vivir, VIVAN… Las noticias de radio y televisión dicen poco de lo que en estos momentos “sangrantes” está sucediendo en África…  La riqueza de Dios es cada persona. Es en ella donde se juegan los derechos de Dios. Y la humanidad también tiene que contar en los derechos políticos.
*                                  * ORACION

  • Para el Dios de Jesús, nuestro Dios, la moneda de mayor valor, es la persona humana y de ellas las mas necesitadas y marginadas.”
  • Por eso, hacemos nuestra la oración del DOMUND de este año.

Señor Jesús, que has prometido permaneces entre nosotros si nos amamos como tú nos amas.
Te rogamos lleves a buen término por los caminos de la paz, de la justicia y del perdón a esta humanidad lancerada de guerras, violencia y hambrienta de pan y fraternidad.

Da fortaleza a los misioneros y misioneras que están llevando la antorcha de la fe y haz que, siguiendo los pasos de San Francisco Javier, sean testigos valientes del evangelio.

Infunde en muchos jóvenes la ilusión de seguirte por el camino de la vocación al laicado comprometido, a la vida consagrada y a la vida sacerdotal.

Con la solidaridad y entrega, CRECERÁ EN TODOS LA ALEGRÍA.

Te lo pedimos en unión con María, Reina de las Misiones y Estrella de la Nueva Evangelización. Amén. ZURIÑE

 

 

El Papa anima a no cerrarse ante los signos de los tiempos

“Dios es el Dios de las sorpresas”. ¿¿Por qué no entendían? Ante todo porque estaban cerrados? Abrirse a las sorpresas de Dios y no cerrarse ante los signos de los tiempos. Es cuanto afirmó el Papa en su homilía de la Misa matutina presidida en la capilla de la Casa de Santa Marta. Al comentar las palabras de Jesús a los doctores de la ley, Francisco exhortó a los fieles a no permanecer sujetos a sus propias ideas, sino a caminar con el Señor, encontrando siempre cosas nuevas.

LA BERREA TEOLÓGICA

Cada otoño el bosque vibra y entona la marcha nupcial más apasionada y guerrera de cuantas existen. Los ciervos berrean, braman, afilan su cornamenta, exhiben su fortaleza e imponen su jerarquía en sus rituales amatorios. Sonido y furia, berrea animal, que llena el bosque de amores y vida nueva.

¿Existe una berrea espiritual? Pregunta frívola, comparación perversa, pensará algún purista, pero yo creo que sí existe una berrea espiritual. Los místicos, quedan tan pocos, siguen bramando por la unión perfecta y rezan: Como el ciervo brama por la corriente de las aguas, oh Dios, el alma mía brama por la unión perfecta con mi amado. Leer más

29. IGANDEA URTEAN ZEHAR, “JAINKOARENAK DIRA POBREAK-LOS POBRES SON DE DIOS” José A. Pagola

JAINKOARENAK DIRA POBREAK

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 15/10/14.- Jesusek jakin gabe, akordio batera iritsi dira fariseuak, hari behin betiko tranpa jartzeko. Ez datoz berak Jesusekin egotera. Beren ikasle batzuk bidali dizkiote, Herodes Antipasen aldeko batzuekin. Agian, ez dira falta izan azken hauen artean, Erromako zerga-biltzaile boteretsuren batzuk.

Ondo pentsatua dute tranpa: «Zilegi al da ala ez Zesarri zergak ordaintzea?» Ezetz erantzuten badu, Erromaren kontrako matxinotzat sala dezakete. Zerga-ordainketa hori zuzentzat ematen badu, berriz, izen ona galduko du zergapean lur jota den landa-jende pobretuaren aurrean, berak maite dituen eta ahalegin guztiz defenditzen ari den jende haren guztien aurrean.

Jesusen erantzuna hotz eta motz laburtu izan da mendeetan barna, hitz hauekin: «Zesarri Zesarrena, Jainkoari Jainkoarena». Jesusen hitz gutxi aipatu izan bide da gaurko hauek adina. Eta bat bakarrik ez hain desitxuratua eta manipulatua gertatu, gure Profeta honen, pobreen gure Defendatzaile honen kontrako probetxuen aldetik.

Jesusek ez ditu hartu Jainkoa eta Erromako Zesar bi botere bezala, bakoitzak bere aldetik, bakoitzak bere eremutik, nork beren menpekoei bere eskubideak eskatzen ahal liekeen bi botere bezala. Judu leial orok bezala, ondotxo daki Jesusek Jainkoarena dela «lur guztia eta lurreko gauza guztiak, mundua eta bertako jende guztia» (Sal 24). Hain zuzen, zer izan daiteke Zesarrenik Jainkoarena ez denik? Enperadorearen menpekoak, ez ote dira Jainkoren seme-alaba?

Jesus ez da arduratu gehiegi gizarte hura banatzen duten jarrera desberdinez: Herodesen aldekoek eta saduzearrek zergak Erromari emateaz eta haren esanahiaz dutenaz; beren poltsan «zergaren moneta» badaramate, bete ditzatela beren eginbeharrak. Baina Jesus bera ez da bizi Erromako inperioaren zerbitzura, baizik eta Jainkoaren erreinuari eta haren zuzentasunari bidea urratzearen zerbitzura.

Horregatik, inork galdetu ez dion gauza bat gogorarazi die: «Eman Jainkoari Jainkoarena». Esan nahi baita: ez eman inongo Zesarri Jainkoarena bakarrik dena: beraren seme-alaben bizia. Bere jarraitzaileei behin eta berriz errepikatu dien bezala, Jainkoarenak dira pobreak, txikiak ditu bere lagun min, berea du Jainkoaren erreinua. Inork ezin abusa dezake haietaz.

Ez zaio eskaini eta menperatu behar inongo botereri pertsona baten bizia, duintasuna edo zoriona. Eta dudarik gabe. ez du inongo boterek sakrifikatzen edo menperatzen giza bizitza gehiago, ez eragiten sufrimendu, gose eta suntsipen gehiago, «aurpegirik gabeko eta inolako egiazko giza xederik gabeko ekonomia baten diktadurak baino», Frantzisko aita santuaren hitzetan, Lurreko boteretsuek ezarri duten diktadura horrek baino. Ezin gelditu gara besoak tolesturik eta axolagabe, geure bihotzaren ahotsa erlijio-praktikarekin isilaraziz.

 

29 Tiempo ordinario(A) Mateo 22, 15-21

LOS POBRES SON DE DIOS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 15/10/14.- A espaldas de Jesús, los fariseos llegan a un acuerdo para prepararle una trampa decisiva. No vienen ellos mismos a encontrarse con él. Le envían a unos discípulos acompañados por unos partidarios de Herodes Antipas. Tal vez, no faltan entre estos algunos poderosos recaudadores de los tributos para Roma.

La trampa está bien pensada: “¿Es lícito pagar impuestos al César o no?”. Si responde negativamente, le podrán acusar de rebelión contra Roma. Si legitima el pago de tributos, quedará desprestigiado ante aquellos pobres campesinos que viven oprimidos por los impuestos, y a los que él ama y defiende con todas sus fuerzas.

La respuesta de Jesús ha sido resumida de manera lapidaria a lo largo de los siglos en estos términos: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Pocas palabras de Jesús habrán sido citadas tanto como éstas. Y ninguna, tal vez, más distorsionada y manipulada desde intereses muy ajenos al Profeta, defensor de los pobres.

Jesús no está pensando en Dios y en el César de Roma como dos poderes que pueden exigir cada uno de ellos, en su propio campo, sus derechos a sus súbditos. Como todo judío fiel, Jesús sabe que a Dios “le pertenece la tierra y todo lo que contiene, el orbe y todos sus habitantes” (salmo 24). ¿Qué puede ser del César que no sea de Dios? Acaso los súbditos del emperador, ¿no son hijos e hijas de Dios?

Jesús no se detiene en las diferentes posiciones que enfrentan en aquella sociedad a herodianos, saduceos o fariseos sobre los tributos a Roma y su significado: si llevan “la moneda del impuesto” en sus bolsas, que cumplan sus obligaciones. Pero él no vive al servicio del Imperio de Roma, sino abriendo caminos al reino de Dios y su justicia.

Por eso, les recuerda algo que nadie le ha preguntado: “Dad a Dios lo que es de Dios”. Es decir, no deis a ningún César lo que solo es de Dios: la vida de sus hijos e hijas. Como ha repetido tantas veces a sus seguidores, los pobres son de Dios, los pequeños son sus predilectos, el reino de Dios les pertenece. Nadie ha de abusar de ellos.

No se ha de sacrificar la vida, la dignidad o la felicidad de las personas a ningún poder. Y, sin duda, ningún poder sacrifica hoy más vidas y causa más sufrimiento, hambre y destrucción que esa “dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano” que, según el papa Francisco, han logrado imponer los poderosos de la Tierra. No podemos permanecer pasivos e indiferentes acallando la voz de nuestra conciencia en la práctica religiosa. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

El Sínodo reclama «nuevos caminos pastorales» para la comunión de los divorciados vueltos a casar

El Sínodo de Obispos reconoce la «urgencia de nuevos caminos pastorales» para las «familias heridas» (separados, divorciados vueltos a casar), que no estén basadas en «soluciones únicas» o inspiradas en la lógica del «todo o nada». Entre ellas, la de la posibilidad del acceso a la comunión de los que se casan por lo civil tras el fracaso de su primer matrimonio. Este ha sido uno de los temas abordados con mayor profusión en la «Relatio post disceptationem«, que esta mañana ha presentado el cardenal Peter Ërdo.

Nadie puede detener la primavera en primavera

La gente sencilla mira a Francisco como un referente, una autoridad moral, un ejemplo de líder cercano, sencillo, austero, ético, que predica con el ejemplo. Y la gente piensa, esperanzada: ¿Si el Papa lo puede hacer, si la Iglesia consiguió el cambio, por qué los políticos no van a poder? ¿Por qué no exigirles lo mismo? Es el efecto contagio del franciscanismo. La revolución de Francisco será un éxito, porque es una revolución espiritual y obra del Espíritu. Y, aunque Francisco se rompa (¡Dios no lo quiera!) o lo maten (corren rumores en Roma de posibles atentados contra él), el camino está iniciado, la tendencia está marcada y destinada a cuajar, porque…nadie puede detener la primavera del Espíritu en eterna primavera.

La Iglesia, pueblo de Dios, convocada a dar respuesta a los retos de la familia actual

Benjamín Forcano, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Los 50 años perdidos. No se puede entender el alcance de la Asamblea Sinodal del próximo octubre –preparatoria del Sínodo del 2015- si no valoramos lo acontecido en estos 50 últimos años. El período de tiempo habría que anticiparlo a bastantes años antes del concilio Vaticano II (1962), pero abarca en especial los 50 últimos.
Digo esto por varias razones:
1. El Papa invita a todos a ser audaces y creativos. Porque cuando el Papa Francisco en la Gaudium Evangelii dice: “Abandonemos el cómodo criterio pastoral de siempre se ha hecho así. Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores en las propias comunidades” (Nº 33), está retomando la primavera interrumpida del concilio Vaticano II. Leer más