MARTÍN PÉREZ MILLÁN*,
martin.perez.millan@gmail.com
ECLESALIA, Hoy, luego de dos años y medio de pontificado, es posible apreciar como inequívocamente política la decisión tomada por el colegio cardenalicio de haber elegido al ex cardenal Bergoglio. Para revitalizar a la Iglesia se precisaba construcción y conducción política, y un talante no contaminado por los centros tradicionales de poder.
El Pontífice argentino ha desplazado el centro de gravedad desde Europa hacia América, lo que repercute en la mirada que hace la institución bimilenaria a temas y contenidos no sólo de corte moral, sino también económico, político y social. Para ejemplificar, no hace falta más que repasar sus clarividentes alocuciones ante el Congreso en los Estados Unidos y los Movimientos Populares en Bolivia. Leer más








