No negó ningún dogma. Simplemente, dijo que no se escandalizaría por el hecho de que María y José hubieran podido tener relaciones matrimoniales después del nacimiento de Jesús. Sin embargo, los fariseos del siglo XXI, los mismos lobos que tildan en privado de «hereje» y «antipapa» a Francisco se han lanzado, voraces, al cuello de sor Lucía Caram. Tal ha sido la cacería, que el arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, ha tenido que salir en su defensa. El prelado franciscano, ha abierto un debate público en su muro de Facebook. «No saben leer, y dan lecciones de teología. Ignoran el evangelio, y son los únicos que saben qué es eso de ser cristiano. Aunque sea inútil insistir, les recordaré que una Iglesia ocupada en virginidades mientras los niños se mueren de injusticia, es una Iglesia fuera de lugar, una Iglesia fuera de misión, una Iglesia prescindible. La humanidad ni la espera ni la necesita», ha escrito el prelado.

