FE ADULTA
La muerte de Jesús ha sido siempre un obstáculo para la razón e incluso para la fe. Ya san Pablo decía que la cruz era «escándalo para los judíos, necedad para los gentiles» (2 Cor 1, 18-23) Si para nosotros no es escándalo ni necedad puede que sea porque la hayamos integrado sin mayor inquietud en nuestro mundo cultural ¿no será que, acostumbrados a ella, le hemos hecho perder su misterio, su interpelación radical?
En el catecismo y en nuestra formación cristiana nos enseñaron que Jesús murió por nosotros, que nos redimió con su sangre, con su sangre nos rescató, pagó por nuestros pecados… Aceptadas sin problema durante mucho tiempo por los fieles cristianos, esas expresiones se nos han hecho hoy más problemáticas. Leer más

Las Comunidades Cristianas de Base arrancan del pueblo y son la base de la Iglesia. Nosotros decimos en Brasil que se trata de un nuevo modo de ser Iglesia: comunitario, fiel, uniendo la fe a la vida, con la Biblia en las manos del pueblo, con capacidad de diálogo, teniendo en cuenta el ecumenismo. Ahora el gran desafío es la convivencia en todos los campos: en la familia, en el vecindario, en el trabajo, en la comunidad eclesial. 


Cuando Jesús, después de realizar los distintos signos de curación que llevaba a cabo, para hacer patente que el Reino de Dios ya estaba en medio y dentro de nosotros, estimulaba a quien había recibido la sanación, diciéndole: «Ánimo, tu fe te ha salvado» (Mt 9,22); «No tengas miedo, ten fe y basta» (Mc 5,36); «Levántate, tu fe te ha salvado» (Lc 17,19)…

