VIDA NUEVA DIGITAL
Introducción: la confesión que rompe todos los esquemas
En el momento más oscuro de la historia cristiana —un condenado a muerte, humillado, ejecutado como criminal— surge una de las confesiones más luminosas del Evangelio:
“Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios” (Mc 15,39).
No la pronuncia un discípulo.
No la formula un sacerdote.
No surge del interior de la institución religiosa.
La dice un centurión romano: un extranjero, un pagano, un extranjero formado en la lógica del abuso del poder.
Esta escena encierra una de las claves más profundas de la teología fundamental: la revelación de Jesús desborda los sistemas religiosos que los hombres edificamos “para Dios”… Leer más (Guillermo Jesús Kowalski)