Por Elisabetta Piqué | LA NACION
El nuevo presidente del IOR quiere cambiar la mala reputación de la entidad y darle más transparencia
ROMA.- El nuevo presidente del IOR, el Instituto para las Obras de Religión, más conocido como Banco del Vaticano , tiene ante sí un desafío gigantesco: limpiar la reputación de una entidad «cuya mala imagen daña el mensaje del Papa «.
Como para demostrar que el IOR empieza una nueva etapa de transparencia, el alemán Ernst von Freyberg, de 52 años, abogado y empresario católico, por primera vez abrió las puertas de su oficina del Vaticano y concedió una entrevista a la Nacion como representante del Grupo de Diarios de América (GDA). Leer más
Una historia interminable. Tras expoliar la sanidad, depredar la educación pública y perpetrar reformas laborales que han destruido millones de empleos sobre todo en el Sur europeo, ahora, en España, un comité de 12 “expertos” propondrá “reformas” para hacer “sostenibles” las pensiones. Ocho de esos “sabios”, por cierto, han estado a sueldo de la banca. La OIT, además, denuncia que un millón de europeos ha perdido su trabajo en solo seis meses. Desde que empezó la llamada crisis, hay diez millones de parados más, que ya suman 27 millones en la Unión Europea.
Gema Juan nació en Algemesí (Valencia) en 1970. Tiene estudios de Música y Farmacia. En 1991, entró en el monasterio de Carmelitas Descalzas de Puzol (Valencia). Ha sido priora y formadora y pronto se incorporará a RD. En el día de la Jornada Pro Orantibus, reivindica su vocación de «contemplativa en la acción», porque «lo espiritual es lo más humano que hay en nosotros» y se muestra contraria a «buscar fuere el relevo» para las monjas contemplativas (que no de clausura) españolas.
El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, un conocido y muy respetado psiquiatra.
El prelado remata su prédica con la retórica habitual: “¡Tan notorio es , hermanos, el declive de la fe en Europa!”… A la salida, la feligresía ironiza: “Con estas lamentaciones, espanta a la poquita gente que aún venimos los domingos”. Bromas aparte, el declive de la fe es un reto fuerte. Si abren los ojos, las religiones descubrirán raíces de irreligiosidad en su misma institución. No sólo en Europa, ni en las iglesias cristianas; ni sólo es cuestión de números, descenso de afiliación o falta de vocaciones. Dos causas son destacables: el cambio cultural y la resistencia al cambio por parte de las religiones. 
FORO “CURAS DE MADRID”