El ataque sistemático a la política de cooperación descentralizada hiere de gravedad un trabajo construido durante más de 20 años con las ONGD
Madrid, 27 de julio de 2012. El anuncio del cierre de subvenciones a proyectos de cooperación y educación para el desarrollo de la Generalitat Catalana, viene a sumarse al ataque sistemático sufrido, desde 2009, por las políticas públicas de solidaridad de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Una situación que también vivían recientemente Canarias, Castilla La Mancha y Murcia.
Este ataque pone en serio peligro actuaciones que se realizan desde la década de los 90, con una valoración positiva a nivel internacional y que han llegado a convertirse en una seña de identidad de la cooperación española. Leer más

Este artículo de José Mª Castillo, tan ceñido al evangelio como a la actualidad, es la segunda parte del que publicó en su blog el 10 de julio:
Oficialmente se habla de generosidad en la Zona Euro destinando 100.000 millones en ayuda a la maltrecha economía española que necesita salir de la recesión y crear empleo. Pero no es verdad. Si se persiguieran estos nobles fines, el dinero vendría a organizaciones ciudadanas y organismos estatales destinados expresamente a estos fines, como el Instituto de Crédito Oficial, las pequeñas y medianas empresas, las cooperativas de crédito, etc. Contrariamente, la generosa ayuda va directamente a entidades financieras que ya han demostrado sobradamente su incompetencia y malversación. La finalidad principal de este crédito la desvela abiertamente Peter Böfinger, consejero de economía del gobierno alemán: “Las ayudas a la banca (de los países en dificultades) no tienen que ver con el intento de ayudar a tales países en sus problemas, sino ayudar a nuestros bancos que tienen gran cantidad de deuda de aquellos países”.
Por abajo y por arriba intentamos dar con Dios. Por abajo y por arriba Dios se nos escapa. Por abajo y por arriba Dios nos sigue conmoviendo. En medio de esa búsqueda ancestral e infatigable, la ciencia comienza por fin a lanzar claros guiños a la espiritualidad. «Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba» ha proclamado siempre el conocimiento perene, la sabiduría eterna. Seguramente el infinito que se abre sobre nuestras cabezas semeja al que perseguiremos en las partículas cada vez más pequeñas. Todo apunta a que el bosón de Higgs, la tan mentada «partícula de Dios», aún siendo el mayor descubrimiento físico de los últimos 40 años, no deja de ser un hito más en una búsqueda sin tregua.