REDES CRISTIANAS
EDITORIAL
Oficialmente se habla de generosidad en la Zona Euro destinando 100.000 millones en ayuda a la maltrecha economía española que necesita salir de la recesión y crear empleo. Pero no es verdad. Si se persiguieran estos nobles fines, el dinero vendría a organizaciones ciudadanas y organismos estatales destinados expresamente a estos fines, como el Instituto de Crédito Oficial, las pequeñas y medianas empresas, las cooperativas de crédito, etc. Contrariamente, la generosa ayuda va directamente a entidades financieras que ya han demostrado sobradamente su incompetencia y malversación. La finalidad principal de este crédito la desvela abiertamente Peter Böfinger, consejero de economía del gobierno alemán: “Las ayudas a la banca (de los países en dificultades) no tienen que ver con el intento de ayudar a tales países en sus problemas, sino ayudar a nuestros bancos que tienen gran cantidad de deuda de aquellos países”. Leer más
Por abajo y por arriba intentamos dar con Dios. Por abajo y por arriba Dios se nos escapa. Por abajo y por arriba Dios nos sigue conmoviendo. En medio de esa búsqueda ancestral e infatigable, la ciencia comienza por fin a lanzar claros guiños a la espiritualidad. «Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba» ha proclamado siempre el conocimiento perene, la sabiduría eterna. Seguramente el infinito que se abre sobre nuestras cabezas semeja al que perseguiremos en las partículas cada vez más pequeñas. Todo apunta a que el bosón de Higgs, la tan mentada «partícula de Dios», aún siendo el mayor descubrimiento físico de los últimos 40 años, no deja de ser un hito más en una búsqueda sin tregua.
En la postura tradicional de la plegaria cristiana, juntamos las palmas y los dedos de las manos en orientación de súplica hacia el cielo. Con este mismo gesto, los orientales expresan el respeto y reverencia que les suscita el reconocimiento de la divinidad encarnada en la persona a la que se dirigen.
Hace ya como unos cuarenta años que se inició el giro hacia una desinstitucionalización de los derechos sociales, vinculados al Estado del Bienestar que la sociedad había venido fraguando fatigosamente desde finales del siglo XIX. La conquista de esos derechos no es algo que haya caído del cielo, sino que ha supuesto una lucha para superar todas aquellas situaciones de alienación y opresión que humillaban, esclavizaban marginaban o discriminaban al ser humano.