FE ADULTA
Factores negativos de la Unión Europea
La Unión Europea actual (UE) deja mucho que desear respecto a sus objetivos originarios, y más aun ante el fracaso de su respuesta a la actual crisis porque fue una respuesta altamente positiva a favor de los grandes y muy negativa para todos los demás.
No se creó un poder ejecutivo supranacional con la fuerza suficiente para controlar la economía desde un ámbito europeo, sino todo lo contrario, pues se cuidaron muy mucho de que ningún poder democrático pudiera controlar los mercados financieros. La UE se plegó al dinero y secundó el neoliberalismo de tal forma que la economía se sobrepuso a la política, quedando esta al servicio de aquel y no al revés. Así al Banco Central Europeo, encargado de controlar el euro, se le dio absoluta independencia. El objetivo de su política monetaria no fue fomentar el crecimiento y el empleo, sino controlar los precios y la inflación. Leer más
Me gusta pensar que la política es el arte de la convivencia, y me descorazona ver que los políticos –y la sociedad en general– fían esta convivencia a las leyes y la acción coercitiva del Estado.
Una vez más, los ciudadanos de la Unión Europea estamos convocados a unas elecciones parlamentarias. Éste es el elemental ejercicio de toda democracia.

Gracias al aporte de hispanos la Iglesia Católica de EEUU iba creciendo.
Esta es la ‘tierra santa’ que pisó Jesús, la que visitará dentro de pocos día Francisco. Atrio nos trae este artículo para situar el momento actual en las relaciones Judeo-Palestinas. Dos acontecimientos vinculados al mal llamado “conflicto” palestino-israelí han estado recientemente en los titulares: el (previsible) fracaso de la última ronda de negociaciones auspiciada por EEUU a través de su Secretario de Estado, y la ‘reconciliación’ entre las principales facciones palestinas: Hamas (que gobierna en la bloqueada y agonizante Gaza) y Fatah (cuya ficticia Autoridad Nacional Palestina gestiona los millones que recibe de Occidente para hacerle los mandados a Israel en Cisjordania). Dejando de lado el escepticismo inevitable de quienes pensamos que la causa palestina y sobre todo sus perspectivas de liberación no dependen de estas dinámicas, tratemos de ponerlas en perspectiva; sobre todo para mirar más allá de ellas. 