José Arregi
Enviado a la página web de Redes Cristianas
Cuando llevamos semanas, meses, años de interminables casos de corrupción, y cada caso es el penúltimo y afecta cada vez más a la cúpula y las entrañas del partido que nos ha desgobernado con la bendición de casi todos los obispos, no es fácil dejar de gritar: “Idólatras de Mamón, largaos. Dimitid, responded, devolved lo robado”.
Yo no soy mejor que ellos, por acción u omisión. Leer más








